El Museo del Louvre en París fue escenario de uno de los robos de arte más impactantes de los últimos años.

El 19 de octubre de 2025, a las 9:00, cuatro personas encapuchadas irrumpieron en la galería de Apolo y, en apenas siete minutos, sustrajeron ocho piezas de la histórica colección de joyas de la Corona.

El hecho, puso en alerta a la comunidad internacional dedicada a la protección del patrimonio cultural.

El golpe afectó a piezas de alto valor simbólico y económico.

Entre ellas, un collar de diamantes y esmeraldas que Napoleón ofreció a la emperatriz María Luisa, joyas que pertenecieron a las reinas María Amelia y Hortensia, y la tiara de perlas y diamantes de la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III.