Los investigadores creen que los dos detenidos, con antecedentes por hurtos y que podrían haber actuado por encargo, planeaban huir a Argelia

La investigación judicial sobre el “robo del siglo” en el Louvre —el hurto de joyas invaluables de la Corona de Francia durante un fugaz asalto el 18 de octubre— ha empezado a dar frutos. El periódico Le Parisien ha publicado la mañana del domingo que dos sospechosos fueron detenidos la noche del sábado y puestos bajo custodia policial en el marco de la investigación abierta por “robo en banda organizada” y “asociación de malhechores con el fin de cometer un crimen”.

Los dos hombres, originarios de Seine-Saint-Denis, un departamento al norte de París, son sospechosos de haber formado parte del comando de cuatro delincuentes que irrumpió por la fuerza en el museo más famoso de Francia, utilizando un camión equipado con una plataforma elevadora.

Ataviados con chalecos amarillos y cascos de moto, los ladrones rompieron una ventana que daba acceso a la Galería de Apolo, el espacio del museo donde se exhiben las joyas de la Corona de Francia, y se apoderaron —usando sierras radiales— de tesoros reales que pertenecieron a varios soberanos franceses, entre ellos la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III. Posteriormente, huyeron con su botín, aunque durante la fuga perdieron la corona de la emperatriz. En total, se robaron ocho joyas valoradas en unos 80 millones de euros.