El transporte público español ha puesto cifras al desafío que tiene por delante. Para absorber millones de nuevos viajeros que dejen su coche privado y aumentar y electrificar las flotas de vehículos, el sector necesitará más de 12.000 millones de euros anuales hasta 2030. Es el cálculo que realiza la Asociación de Transporte Urbano Colectivo (ATUC), que alerta de un escenario de fuerte presión operativa y financiera para los próximos años en la hoja de ruta hacia una movilidad más sostenible.
La fotografía que traza el estudio elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) es la de un sistema que se enfrenta simultáneamente a dos exigencias: transportar a más pasajeros que nunca y hacerlo con tecnologías cada vez más limpias. La combinación de ambas variables obliga a ampliar servicios, renovar flotas e instalar nuevas infraestructuras de recarga, todo ello en un contexto de costes crecientes.
De los más de 12.000 millones de euros anuales estimados, 8.800 millones corresponderían a costes operativos y 3.300 millones a inversiones. El sector prevé que sus gastos de explotación aumenten un 44% durante los próximos años como consecuencia del incremento de la oferta de transporte y de la complejidad tecnológica asociada a la transición energética.








