Mette Frederiksen volverá a repetir como primera ministra de Dinamarca. Tras las negociaciones más largas de la historia del país, la líder socialdemócrata ha conseguido cerrar un acuerdo con tres formaciones de centro y de izquierda para gobernar en minoría. Así se lo comunicó a última hora de la noche del lunes al rey Federico X tras 69 días de negociaciones. De esta manera, la líder danesa se encamina a convertirse en la primera ministra que más tiempo ha ocupado el puesto desde la Segunda Guerra Mundial. El nuevo Ejecutivo sumará 82 escaños de los 179 que forman el Parlamento al contar con los 38 del Partido Socialdemócrata, los 20 del Partido Socialista Popular y los 8 del Partido Radical Liberal, además de los 14 de Los Moderados, el partido de centro que tenía en sus manos la llave para formar Gobierno. Además, se espera que cuente con el apoyo externo de Lista Unitaria (11 escaños) y de Alternativa (5). Frederiksen ha ganado el pulso en las negociaciones al segundo intento y pese a la caída de su popularidad (y la oposición en la sombra del gobierno de Donald Trump). Su formación ganó las elecciones el pasado 24 de marzo, pero el Partido Socialdemócrata perdió 12 diputados frente a la anterior legislatura. El bloque de las izquierdas tampoco obtuvo una mayoría suficiente. El rey danés, aun así, la eligió encargada de buscar una fórmula para gobernar, pero no lo consiguió y el monarca le retiró el encargo para ofrecérselo a Troels Lund Poulsen, el líder del principal partido de la derecha danesa. Sin embargo, Poulsen tampoco se hizo con los apoyos necesarios y, finalmente, ha sido Frederiksen la que ha conseguido llevarse el gato al agua en unas negociaciones en las que el respaldo de Los Moderados del ex primer ministro Lars Lokke Rasmussen ha sido clave. La formación de centro también había tanteado la posibilidad de pactar para darle el gobierno a Poulsen, pero la desconfianza entre Los Moderados y los partidos de ultraderecha, necesarios para la mayoría, hicieron naufragar esta alianza. De este modo, Lokke finalmente ha optado por volver a dar su apoyo a Frederiksen, aunque esta vez mirando a la izquierda. En la anterior legislatura ya había sido el partido clave sobre el que construir una mayoría. Sin embargo, lo había hecho sin tener que decantarse por un lado u otro del arco parlamentario, puesto que por primera vez en la historia danesa una gran coalición de los socialdemócratas con Venstre, el partido de Poulsen, gobernó el país con el apoyo de Lokke. Ahora, Frederiksen recupera la fórmula de izquierdas de su primer mandato mientras navega una política danesa cada vez más fragmentada, con hasta 12 partidos con representación parlamentaria. Además, ahora será un gobierno en minoría el que tenga que responder a las amenazas de Estados Unidos a la soberanía danesa de Groenlandia, a la vez que continúa con su apuesta de un fuerte incremento del gasto en defensa para responder a la invasión rusa en Ucrania. Mette Frederiksen volverá a repetir como primera ministra de Dinamarca. Tras las negociaciones más largas de la historia del país, la líder socialdemócrata ha conseguido cerrar un acuerdo con tres formaciones de centro y de izquierda para gobernar en minoría. Así se lo comunicó a última hora de la noche del lunes al rey Federico X tras 69 días de negociaciones. De esta manera, la líder danesa se encamina a convertirse en la primera ministra que más tiempo ha ocupado el puesto desde la Segunda Guerra Mundial.