Mette Frederiksen logra un tercer mandato como primera ministra tras formar un gobierno de coalición de centroizquierda en Dinamarca. (Reuters)Dinamarca cerró este lunes un capítulo de incertidumbre política que se extendió por más de dos meses. Mette Frederiksen anunció la formación de un gobierno de coalición de centroizquierda que le asegura un tercer mandato consecutivo como primera ministra, poniendo fin al proceso de negociación más prolongado de la historia del país, iniciado tras las elecciones del 24 de marzo.“Me reuní con Su Majestad el Rey y le anuncié que se puede formar un gobierno tras largas negociaciones“, declaró a los periodistas tras el encuentro con el rey Federico X. El programa de gobierno se presentará el martes y el equipo ministerial se anunciará el miércoles.PUBLICIDADEl nuevo gabinete es minoritario e integra cuatro partidos: el Partido Socialdemócrata —que lidera la primera ministra—, el Partido Popular Socialista (SF), los social liberales de Radikale y los Moderados de centro. Juntos suman 82 de los 179 escaños del Parlamento danés, sin alcanzar la mayoría absoluta de 90.Para sostener su gobierno, dependerá principalmente del respaldo externo de la Alianza Rojo-Verde, de extrema izquierda, que no integrará el gabinete pero lo apoyará desde afuera. En votaciones puntuales, también podrá buscar el apoyo de otras fuerzas parlamentarias.PUBLICIDADFrederiksen junto al primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, durante la firma de un acuerdo marco para una Groenlandia autosuficiente. Copenhague, septiembre de 2025. (Reuters)Frederiksen llegó al poder en 2019, a los 44 años, tras reorientar al Partido Socialdemócrata hacia una postura más firme en materia de inmigración, una estrategia que le permitió recuperar el voto de la clase trabajadora que se había desplazado hacia la derecha. Desde entonces se consolidó como una de las líderes con mayor peso en el escenario europeo, respaldada por su apoyo sostenido a Ucrania y por su manejo de la tensión con la administración de Donald Trump.Las elecciones de marzo dejaron un parlamento fragmentado, con 12 partidos con escaños. La crisis del coste de la vida se reflejó en las urnas y el Partido Socialdemócrata pasó de 50 a 38 escaños. La alianza que había liderado hasta entonces —que unía a socialdemócratas, moderados y liberales por encima del eje ideológico— perdió su mayoría.PUBLICIDADLa tensión en torno a Groenlandia fue el factor que la llevó a adelantar las elecciones. Las amenazas de Trump sobre el territorio semiautónomo danés generaron un repunte en las encuestas que sacó a su partido de los mínimos históricos registrados en diciembre y lo devolvió a la primera posición.El fortalecimiento de las fuerzas armadas danesas y el bienestar animal figuran entre las prioridades anunciadas por el nuevo gobierno. (Reuters) Lo que siguió fueron 69 días de negociaciones. Tanto los socialdemócratas como los liberales de derecha intentaron en distintos momentos liderar la conformación de un nuevo gabinete, pero ninguno logró articular los apoyos suficientes. Fue finalmente Frederiksen quien consiguió el respaldo necesario para cerrar el acuerdo.PUBLICIDADEntre las prioridades inmediatas del nuevo gobierno figura el fortalecimiento acelerado de las fuerzas armadas danesas, en respuesta al deterioro de la seguridad en Europa por la guerra de Rusia en Ucrania. La agenda también contempla retomar las negociaciones diplomáticas sobre Groenlandia, cuyo futuro sigue siendo el principal punto de tensión con Washington y cuya resolución no está a la vista.Frederiksen incluyó además el bienestar animal entre las prioridades declaradas: “Es un programa de gobierno que es bueno tanto para las personas que viven en Dinamarca como para las generaciones venideras, así como para los animales”.PUBLICIDAD(Con información de AFP, Reuters, Bloomberg)