José María Rodríguez |

Valverde (El Hierro) (EFE).- «¡Ay de nosotros si convertimos los mares en cementerios donde muere también la esperanza!». En pocos lugares resuenan esas palabras de León XIV como lo hacen en El Hierro, la frontera a partir de la cual solo hay océano, y allí le agradecen que le hable al mundo desde Canarias.

Cuando El Hierro se convirtió de nuevo en la última esperanza de quienes se juegan la vida en un cayuco, con naufragios y muertes de sed casi cada semana, los tres sacerdotes de la isla decidieron que no podían permanecer impasibles, que debían implicarse.

Los curas Darwin Rivas (El Pinar), Juan Antonio Rodríguez (La Frontera) y Daniel Rodríguez (Valverde) se han apuntado a Cruz Roja, Protección Civil y la ONG Corazón Naranja para ayudar allí donde sus manos sean bienvenidas: en el muelle, en el hospital o en el CATE, el centro donde los recién llegados pasan detenidos 72 horas.

El 11 y 12 de junio, León XIV viajará a Canarias para cumplir la promesa de su antecesor, Francisco. No pisará La Restinga, como deseaban en El Hierro, pero los sacerdotes de la isla estarán con el papa y Rivas ha sido invitado a hablarle en nombre de los tres.Con una agenda tan marcada por la inmigración, la que llega en cayuco de África, pero también la latinoamericana, capital en las islas, los curas de El Hierro comentan para EFE lo que les inspiran los mensajes que León XIV ha ido dejando hasta ahora sobre esta materia.