Belén Rodríguez / María Rodríguez |
Santa Cruz de Tenerife/Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- No acapararán los focos principales durante la visita de León XIV a Gran Canaria y Tenerife el 11 y 12 de junio, pero serán el engranaje esencial para que todo funcione: más de 2.800 voluntarios han decidido donar su tiempo, energía y competencias para garantizar que todo transcurra según lo previsto durante el paso del pontífice por las islas.
Desde la gestión informática de miles de inscripciones hasta la organización de la seguridad y el protocolo, este equipo invisible trabaja a contrarreloj para que todo esté listo para cuando el papa se encuentre con migrantes y personal de salvamento en el muelle de Arguineguín y celebre una misa multitudinaria en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, entre otros actos previstos en Canarias.
En Gran Canaria, 1.200 personas colaborarán el 11 de junio en los tres actos programados en la isla: la visita al muelle de Arguineguín, el encuentro pastoral en la catedral de Santa Ana y la misa en el estadio de Gran Canaria.
Al día siguiente, en Tenerife, serán 1.600 los voluntarios que apoyarán el encuentro con migrantes en el centro Las Raíces, un acto en La Laguna y, antes de regresar a Roma, la última misa de su estancia en España, en el puerto de Santa Cruz.
















