En el Mundial de Qatar 2022, en el banquillo de la selección española mandaba Luis Enrique. Con el asturiano, el vestuario estaba liderado por Sergio Busquets, Jordi Alba, Koke y Álvaro Morata. Cuatro años después, la selección comienza su preparación para Estados Unidos, México y Canadá —el Mundial ya a la vuelta de la esquina: el partido inaugural, un México - Sudáfrica, es el 11 de junio en el Estadio Azteca—, con cuatro nuevos capitanes al frente del grupo: Rodri, Oyarzabal, Unai Simón y Ferran Torres. Un cuarteto que escapa a los tópicos de la prudencia: España es candidata para levantar la Copa del Mundo en Nueva York el próximo 19 de julio.Cuando Luis de la Fuente tomó el mando de la selección absoluta en enero de 2023, pocos días después de la desilusión con la que tuvo que lidiar el equipo de Luis Enrique tras caer en los penaltis frente a Marruecos en los octavos de final, cambiaron los líderes del vestuario. El criterio era el que siempre se suele utilizar en la Federación: mayor cantidad de partidos con la absoluta. De la Fuente, sin embargo, hizo una excepción en su primera convocatoria: le pidió a Mikel Oyarzabal, un viejo conocido suyo de la Rojita, que se sumara al grupo de capitanes. El delantero ya ejercía además como uno de los referentes del vestuario txuri-urdin. “Yo soy yo y ayudo cuando puedo. Los jóvenes tienen su parte y tratamos de ayudar porque tenemos más experiencia”, sostiene hoy Oyarzabal.— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) June 1, 2026
España no esconde su ambición
La selección, que ahora lidera Rodri en el vestuario, se anima a colgarse el cartel de candidata al título en Estados Unidos












