La selección española afronta el Mundial 2026 con una ilusión que hacía años que no rodeaba al equipo nacional. Después de conquistar la Eurocopa y de consolidar una generación de futbolistas jóvenes, competitivos y con personalidad, España aparece entre las grandes candidatas al título en Estados Unidos, México y Canadá. Lejos de esquivar esa etiqueta, Luis de la Fuente asume el momento del equipo con naturalidad. El seleccionador español, en una entrevista con Manu Carreño en 'El Larguero' de la Cadena SER, dejó claro que no le inquieta que se hable de España como una de las aspirantes al título: “No me da miedo que nos coloquen favoritas; no vamos a negar la realidad”. El técnico riojano insistió en que la confianza de España no debe confundirse con exceso de euforia. “Nos sentimos capaces de conseguirlo, pero la gente tiene que entender que es muy difícil”, explicó. Para De la Fuente, el torneo estará especialmente abierto, con selecciones como Alemania, Inglaterra, Portugal, Brasil, Argentina, Países Bajos o Francia también preparadas para pelear por el campeonato. El seleccionador considera que esta España llega más madura que la que afrontó la Eurocopa. A su juicio, el grupo tiene más experiencia, más conocimiento interno y una mayor seguridad en sus posibilidades. Además, quiso transmitir tranquilidad sobre el estado físico de jugadores importantes como Lamine Yamal, Nico Williams y Mikel Merino, de quienes espera que puedan estar disponibles para el primer partido. De la Fuente también abordó el debate de la portería de la selección española y aseguró que tiene clara la decisión que va a tomar. “No me preocupa. No me importa nada. Tengo clara la decisión”, afirmó al ser preguntado por la presión mediática que pueda rodear a Unai Simón, David Raya o Joan Garcia. El técnico recalcó que los tres tienen nivel para competir y que el grupo acepta con normalidad los roles marcados dentro de la convocatoria. Sobre su futuro, Luis de la Fuente fue igual de claro: quiere seguir vinculado a la selección española y ve este proyecto como el gran cierre de su carrera en los banquillos. “¿A quién no le gustaría dirigir a la selección española en el Mundial de su país? El que dijese no, estaría loco”, señaló pensando en el horizonte de 2030. Antes, sin embargo, el reto inmediato es el Mundial 2026, una cita en la que España no esconde su ambición: competir, crecer y pelear por la segunda estrella. La selección española afronta el Mundial 2026 con una ilusión que hacía años que no rodeaba al equipo nacional. Después de conquistar la Eurocopa y de consolidar una generación de futbolistas jóvenes, competitivos y con personalidad, España aparece entre las grandes candidatas al título en Estados Unidos, México y Canadá.