Actualizado Lunes,

junio

16:10La casa del pay�s aloja hoy el restaurante flexitariano y algunas de las suites con m�s encanto. Las viejas boyeras, primorosamente restauradas, se han convertido en las nuevas habitaciones. No son muchas: en total, 11 estancias, todas con jard�n o terraza. El resto de esta finca del siglo XVIII en torno a un verde valle en el norte de Menorca est� casi intacta. Es la id�lica imagen de un concepto fabuloso, el del alojamiento r�stico-chic. La piedra seca nunca fue enemiga de la piscina rodeada de hamacas. Tampoco de las tarimas de yoga que se esconden en el bosque en Biniduf� Vestige, el nuevo agroturismo por el que merece la pena poner rumbo a la isla balear este verano.Menorca, ya se sabe, siempre tuvo otra onda. M�s salvaje, m�s serena, m�s exclusiva, m�s conectada con la naturaleza... Algo que en el norte cobra a�n m�s fuerza, como aireado por la tramontana. Y ese esp�ritu y ritmo propios se recogen con acierto en esta finca virgen de 800 hect�reas donde escapar de cualquier ajetreo que no sea el de los atronadores p�jaros.La Casa del Pay�s, que aloja el restaurante Mesura.La piscina en medio de la finca de 800 hect�reas al norte de la isla.Abierto a principios de mayo, Biniduf� es el �ltimo proyecto de la familia Madera (fundadores del grupo Quir�n), cuya pasi�n por la restauraci�n de propiedades hist�ricas se ha traducido en una colecci�n de alojamientos de lujo que van de su Asturias natal a las Baleares y, pronto, hasta Namibia. En Menorca, este nuevo hotel est� enclavado en la misma finca que Son Ermit�, que se inaugur� el a�o pasado. Siendo completamente distintos, Son Ermit� y Biniduf� se complementan y enriquecen la experiencia del viajero, que se puede mover con libertad de uno a otro.La tentaci�n, cuando se entra en las habitaciones de colores neutros, con sus esculturales cuartos de ba�o, las camas envueltas en linos y los muebles antiguos es no salir. O, como mucho, aventurarse al jard�n privado, donde la piedra seca se combina con almohadones de colores, tinajas llenas de plantas y hamacas para tomar el sol. Pero lo cierto es que el valle est� repleto de planes.Una de las suites. El hotel cuenta con 11 habitaciones.Ba�era exenta en uno de los amplios cuartos de ba�o del hotel.El viajero puede planear el d�a mientras desayuna a golpe de tostadas con mermeladas caseras, zumos naturales, yogures de la queser�a cercana, sobrasada de cerdo negro y miel de la finca. Tambi�n hay tofu marinado y huevos en todas sus formas posibles. Corre la brisa en las tarimas de yoga por si quiere estirar y relajar la mente bajo los �rboles. Tambi�n hay un gimnasio equipado con material Technogym ofrece m�s ejercicio al aire libre. �Todo es exterior en este hotel! La piscina llama, el pool bar, tambi�n. Quiz�, m�s tarde. Un buggy el�ctrico le espera para llevarle a las calas cercanas a trav�s de esta naturaleza abrupta, exuberante. La de Ets Alocs es la m�s cercana, perfecta para hacer snorkel, pero en la arena de la cala de Calderer podr� echar la toalla y rendirse al Mare Nostrum. �Se puede llegar caminando? Desde luego, y en bici el�ctrica, pero con m�s esfuerzo. Cierto es que as� podr� descubrir el espectacular Cam� de Cavalls, la senda costera que bordea la isla, uno de los tesoros de Menorca.La propiedad dispone de un llaut con el que surcar las aguas cristalinas de la isla. Ofrece adem�s rutas a caballo, avistamiento de aves, caminatas guiadas por la naturaleza y la visita a sus dos apiarios, para descubrir el origen y la tradici�n de esa miel que se puede probar en el desayuno. Por la tarde el hu�sped puede rendirse al culto al cuerpo con un reparador masaje.El exterior del restaurante Mesura, en Biniduf�.Son Ermit� al atardecer.Y cuando se acerque el atardecer, hay que subir a Son Ermit�, la atalaya perfecta para ver caer el sol entre enormes palmeras con una refrescante pomada menorquina en mano. Tiene otro aire Son Ermit�, en sentido estricto y figurado. Digamos que el viento de la tramontana exhibe aqu� su personalidad. Hasta pone nombre al restaurante: Brisa, con un men� de sabores isle�os con toques de cocina francesa.Para darse un homenaje de verdura, tendr� que regresar sin embargo a Biniduf�. De esto va Mesura, su restaurante flexitariano que se nutre de las fincas cercanas y los agricultores locales. La idea es la siguiente: platos vegetarianos que siempre se pueden acompa�ar de una prote�na animal. Por ejemplo, un hummus con aceitunas de kalamata, stracciatella, naranjas y espinacas con la opci�n de acompa�arlo con bacalao desmigado. O un taj�n de verduras con ternera vermella menorquina guisada. Y de postre, quiz� una mouse de chocolate bajo las estrellas.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�