ReseñaLos detalles de una obra amena y que ofrece grandes anécdotas para fanáticos y nuevos seguidores.Manolo Bellon posa emocionado frente a su más reciente libro. Foto: Martha Rocío Castro01.06.2026 18:48 Actualizado: 01.06.2026 18:48
En el área de maternidad del West Norfolk y Lynn Hospital había una mezcla de tensión y emoción por la visita de la reina Isabel. Era el 26 de julio de 1949, el día en que nació Roger Taylor, quien luego se convertiría en el baterista y compositor de la banda Queen, que en español significa reina. Fue algo más que una coincidencia.Una anécdota que revela que cuando alguien está predestinado a dejar huella, la vida parece dar pistas. Años después, Taylor hizo historia en el rock junto a Freddie Mercury, Brian May y John Deacon. A la vez, un episodio que hace parte del nuevo libro de Manolo Bellon, La rapsodia de Queen, que se aventura a contar el ascenso y huella de un grupo del que se ha escrito mucho y hasta se estrenó hace unos años la película Bohemian Rhapsody.Ese contexto fue un gran reto para Bellon, pues se trataba de escudriñar en un tejido de éxito que sigue juntando nudos y abriéndose paso entre las nuevas generaciones; las que descubren en un vinilo o en videos el brillo de Queen en una monarquía musical que no solo vive de nostalgia.La obra está llena de anécdotas y datos interesantes. Foto:Martha Rocío CastroInvestigar y crearEl autor del libro, fiel a su estilo cercano, ofrece una especie de conversación relajada pero muy estudiada y cercana para su artífice. “Hay una cosa muy particular y es que Queen es una banda recurrente en la historia, no desaparece, entonces pueda que haya momentos de quietud y luego de repente hay algo que los revive, pero es lo de siempre: una de las Big Five (cinco grandes) agrupaciones inglesas, y fue mi esposa —Martha Rocío Castro— quien me animó a que lo escribiera, ya que es su banda favorita. Me leí como siete u ocho libros, sin contar todas las otras fuentes habituales para un cuento de estos y para ir descubriendo cosas”, revela Bellon acerca de su nueva aventura literaria.“Básicamente usé la misma estructura que tuvo The Beatles: la historia, que es agarrar cada uno individual, contar toda su vida (desde su nacimiento hasta que llegan el grupo), y resulta fascinante porque hay cosas que no se encuentran en otras biografías”, recalca el escritor, quizá haciendo referencia a esa visita de la reina madre y el bebé de West Norfolk y Lynn Hospital. O quizá a un episodio de vida del bajista John Deacon.“En algún momento, cuando estaba en el colegio, una profesora les leyó el futuro a un grupo de estudiantes con unas cartas y le dijo a Deacon: ‘Un día vas a ser muy famoso, te van a conocer en el mundo entero’ y sus compañeros se totearon de la risa. Él fue muy introvertido, pero un genio”, revela. “Ahora, cuando miras a Brian May, que además de su gran técnica para tocar guitarra (un tema que toco bastante en el libro) es muy importante en el desarrollo de la banda”, explica. Y si bien esta visión puede estar a veces ligada un poco en el cantante Freddie Mercury y sus acompañantes, en realidad —y así lo deja ver Bellon en el texto— Queen se tiene que mirar como un organismo que funciona gracias al talento de todos.Queen Foto:Queen“Un organismo que no era necesariamente armónico, ya que tuvo momentos de caos y peleas épicas”, añade el autor, aunque ese elemento no es la excusa para una narrativa amarillista. Como él mismo insiste, el libro prefiere explorar el valor musical y humano de todos. “Basta con escuchar con un poco más de atención para descubrir la excelencia de John Deacon en el bajo”, complementa el autor, recordando todas las veces que revivió la experiencia de la escucha de una banda que siempre tiene algo nuevo que ofrecer en cada cita con sus canciones y poderío sonoro.El impacto de FreddieNo hay que olvidar a Freddie Mercury en este juego de equilibrio entre todos los componentes de Queen, además fue el componente que lidió con un brillo especial dentro de la estructura creada por los músicos y el personaje que llevó a la etapa más dramática del grupo cuando se le descubrió que padecía de sida en 1987, sumado a un ciclo en el que decidieron que todas las canciones iban a ser firmadas por todos y no solo por Mercury.“También exploro sus primeros años Zanzibar (donde nació Mercury), su paso por un internado en India, que fue un lugar importante donde se descubrió su talento para tocar piano y para dibujar (él creó el logo de Queen). Sumado a su llegada a Inglaterra, donde por lo general no abordaba su tierra de origen, no sé si por un trauma de refugiado o por el choque con una cultura nueva; tengo la sensación de que eso lo afectó y es interesante ver ese desarrollo”, adelanta Bellon.Freddie Mercury, cantante del grupo. Foto:iStockIgualmente, el autor le da un espacio a B (como se dio a conocer el año pasado), una presunta hija del cantante que hizo su aparición en Love, Freddie: Freddie Mercury's Secret Life and Love (Amor, Freddie: la vida y el amor secretos de Freddie Mercury), otra biografía que describe la vida de la mujer de 48 años que nació de una aventura del artista con la esposa de un amigo suyo. Aunque es bueno decir que tiene un trazo más anecdótico y no tan importante en La rapsodia de Queen.Por eso, Manolo Bellon insiste en que el principio que rige su trabajo literario (así como las experiencias radiales, televisivas y ahora en sus redes con sus devotos seguidores) es la pasión de contar historias.Delicioso rompecabezas“Contar cuentos, finalmente toda mi vida profesional he armado cuentos donde el protagonismo son las canciones, son los artistas, historias alrededor de la música. Si yo voy a comunicar, yo tengo que comunicar en el lenguaje de la gente y eso fue lo que yo hice en radio y es lo que hago ahora en las redes”, agrega orgulloso Manolo Bellon, que tiene toda una carrera y erudición para descrestar, pero que decide en este ejercicio literario crear un Frankenstein de datos y episodios que consigue articular de una manera deliciosa para sorprender a sus lectores; quizás de la manera en el que él mismo se sorprendió al escuchar por primera vez a la agrupación a principios de los 70 o cuando tuvo en sus manos el disco Queen II, que es una joya que se puede escuchar 50 veces al día, pero que al volver al tornamesa o reproductor de CD siempre revela un poderoso descubrimiento.ANDRÉS HOYOS VARGAS EL TIEMPO IMPRESO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









