La empresa Iberdrola, un gigante del sector energético de origen español, finalizó la venta de su filial mexicana al Grupo Cox por un total de casi 4.000 millones de dólares. Desde que comenzó el proceso de desinversión, la compañía española habría ganado más de 10.000 millones de dólares.Según un comunicado difundido en Madrid por Iberdrola, “la transacción incluye una capacidad instalada de 2.600 MW en funcionamiento (1.368 MW de centrales de ciclo combinado y cogeneración y 1.232 MW de activos eólicos y fotovoltaicos); la actividad comercial y la cartera de proyectos de generación, que el comprador pretende poner en operación en el futuro de acuerdo con sus planes de expansión en el país”.Añade Iberdrola que “la operación comenzó en 2024, con la desinversión del 55% del negocio en México en la que se incluían 13 centrales de generación que se dividían en ciclos combinados de gas y plantas operadas bajo el régimen de Productos Independientes de Energía, que pasaron a ser gestionadas meses después por MIP (México Infrastructure Partners)”.El 31 de julio de 2025, la compañía anunció la venta de su negocio en México para cumplir con su Plan Estratégico 2025-2028, que consiste en centrar sus inversiones en negocios vinculados con las redes reguladas de transporte y distribución o la generación con contratos a largo plazo, en especial, en Estados Unidos y el Reino Unido.¿Quiénes son los nuevos dueños?Más allá de este Plan, el diario El Imparcial dice que Iberdrola ganó más de 10.000 millones de dólares desde el inicio de su proceso de desinversión que comenzó en 2023, en medio de tensiones con el entonces presidente de México Andrés Manuel López Obrador. El mandatario había cuestionado el papel de las empresas extranjeras en el sector de la energía.El nuevo dueño de la filial mexicana de Iberdrola es el Grupo Cox, con sede en Sevilla, España. Su presidente, Enrique Riquelme Vives, dijo que “el cierre de esta operación marca un paso decisivo en nuestra evolución porque incorporamos una plataforma de gran calidad en un mercado que conocemos bien, y lo hacemos manteniendo el foco en la disciplina, la integración y la creación de valor a largo plazo”.Agregó que la compra “se enmarca en la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum y de su gobierno de convertir la energía y el agua en auténticas políticas de Estado al servicio de un desarrollo inclusivo y sostenible”. También anunció que mantendrán a los directivos de Iberdrola México y toda su plantilla, compuesta por más de 800 profesionales.Según el sitio Economía Digital, “para el Grupo Cox la adquisición representa un salto cualitativo en su posicionamiento internacional, porque le permite consolidarse como una utility integrada y ampliar su capacidad de generación y desarrollo en un mercado estratégico”.En su sitio web, el Grupo Cox informa que “enfoca su actividad en el sector de gestión hídrica en Oriente Medio, norte de África y Latinoamérica, construyendo algunas de las plantas desaladoras más grandes del mundo, como Taweelah en Abu Dhabi”. En el emirato, Taweelah es la mayor planta con tecnología de ósmosis inversa con una capacidad de 909.218 metros cúbicos diarios.Agrega que el Grupo Cox “destaca también por su innovación en sistemas de almacenamiento, como las sales fundidas y BESS, mejorando la eficiencia de las energías renovables. La transmisión de energía, con 31.000 km de líneas, es clave en su impulso hacia una economía verde”.