Iberdrola arranca el curso con más de 20.000 millones de euros de liquidez después de un verano en el que ha hecho un despliegue de operaciones financieras de deuda y capital sin precedentes. Sólo en el mes de julio se concretaron diversos movimientos multimillonarios con la idea final de invertir en entornos estables, con Reino Unido y Estados Unidos como destinos preferentes, y en plenas negociaciones con el regulador español sobre el marco retributivo.
El giro más destacado del verano de Iberdrola fue la venta del 50% de uno de sus mayores proyectos de eólica offshore en Reino Unido a Masdar, el brazo inversor de renovables de Abu Dabi. Esto permitirá a la eléctrica embolsarse 2.600 millones por el 50% de East Anglia Three, que se ha valorado en 5.200 millones. Además, el proyecto tiene aparejada una financiación con 24 bancos internacionales que aportarán 4.100 millones de euros.
Pocos días después, la firma con sede en Bilbao apuntaló recursos por la vía bancaria con un crédito de 2.500 millones de euros firmado con 32 grandes entidades. Todavía en julio, levantó otros 5.000 millones a través de una ampliación de capital que cubrió en pocas horas. Además, dicha operación se realizó el mismo día que presentó unas ganancias en el primer semestre de 2025 de 3.500 millones de euros. Si a esto se resta el dividendo anual de unos 2.600 millones, la eléctrica suma casi otros 1.000 millones para su caja.






