A 50 años de su lanzamiento, “Blitzkrieg Bop” conserva su energía. La canción apertura del disco debut de los Ramones (1976) constituye uno de los grandes himnos, explosivo y pegadizo, con los que la banda neoyorkina marcó definitivamente el nacimiento del punk como fenómeno. A base de fórmulas mínimas, de pocos acordes, velocidad y frases repetidas, su sonido rompía con lo establecido.El tema, escrito por Tommy Ramone y Dee Dee Ramone durante los primeros pasos de la formación, contiene uno de los gritos más célebres del rock: “Hey! Ho! Let’s Go!”, y posee un título que desde el comienzo generó diversas interpretaciones en relación a su significado.Blitzkrieg es un término bélico utilizado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, lo cual llevó a muchos a suponer que había un trasfondo ideológico en su letra, aunque los propios integrantes de la banda se encargaron de desmentirlo.El propio Tommy Ramone (1949-2014) reveló en 2003 en una conversación con el escritor estadounidense Legs McNeil, fundador en 1974 de la revista Punk, el verdadero espíritu de la canción: “Yo escribí ‘Blitzkrieg Bop’, solo que la llamé inicialmente ‘Animal Hop’, y era tan buena que no la pudieron rechazar (el grupo no era muy receptivo a mis aportes a la hora de trabajar las canciones)”, explica primero el baterista. Y agrega sobre su contenido: “No trataba sobre nazis, sino sobre chicos que iban a un recital y se lo pasaban bien. Decía: ‘Están formados en fila, están atravesando un fuerte viento, los chicos están perdiendo la cabeza’, y luego venía la frase: ‘Hey Ho, Let’s Go, están ahora gritando al fondo’. Pero Dee Dee (que era muy competitivo) dijo: ‘¿Animal Hop? ¡Llamémosla ‘Blitzkrieg Bop’. Ya estaba saboteando la canción, y decía: “No me gusta el ‘ahora están gritando al fondo’, cambiémoslo por “dispárenles por la espalda’”. Quería hacer algo al estilo nazi para que no la pusieran en la radio, pero ahora es un anuncio de televisión. ¿Quién lo hubiera dicho?”. La elección del título, entonces, no habría tenido que ver con un significado histórico sino con una potencia sonora en línea con la estética provocadora del punk de mediados de los 70. La escena que inspiraba la canción se podía resumir en jóvenes haciendo fila para entrar a un recital, empujándose y descargando energía.LP de Los Ramones de 1976