El presidente José Antonio Kast, en su primera Cuenta Pública realizada este lunes ante el Congreso, a 82 días de asumir en La Moneda, ha arrancado su discurso, tal como se esperaba, con la seguridad, pues fue promesa de campaña. Según las encuestas, sin embargo, es su área más débil, y donde ha perdido credibilidad. “La seguridad no es algo que cambie de un día para otro”, ha dicho en el Parlamento, al referirse que al 31 de mayo en Chile se han registrado 378 víctimas de homicidios, mientras que en el mismo periodo del año pasado eran 444. “Son cifras aún muy altas (...), pero muestran que se empiezan a consolidar mejores resultados”, dijo. Previamente, el domingo, el mandatario había allanado el camino para su intervención, ante las altas expectativas que generan sus compromisos en sus votantes, que exigen cambios rápidos. Por ello, ante un grupo de vecinos de Villa Alemana, una ciudad a unos 130 kilómetros de Santiago habló en el mismo sentido: les dijo que todo lo que plantearon en la campaña lo van a cumplir, pero “paso a paso. Vamos a enfrentar la inmigración ilegal paso a paso, y vamos a ir por los delincuentes paso a paso”.“Se nos decía que la inseguridad era apenas una sensación. No lo es. Detrás de cada cifra hay una persona, una familia, una comunidad que se ve vulnerada. La inseguridad, por mucho tiempo, nos ha robado la libertad”, dijo el mandatario.Kast hizo un repaso de acciones que ya están en curso. E hizo solo algunos anuncios, aunque los divulgó este domingo. Entre ellos, el envío al Congreso de un proyecto de ley para crear el Registro de vándalos e incivilidades y un Plan de intervención en 50 barrios críticos. Se entiende que no entregara mayores detalles, en gran parte, pues Martín Arrau, el segundo ministro de Seguridad Pública del Gobierno en menos de tres meses, presentará este 2 de junio su estrategia ante el Senado. Además, por la tarde de este lunes el mandatario se reunirá en el Palacio presidencial Cerro Castillo, en Viña de Mar, con el Comité de seguridad de La Moneda, encabezado por Arrau.La ambigüedad que ha tenido la Administración de derechas frente a la existencia o no de un plan de seguridad, que persiste desde que estuvo Trinidad Steinert, la primera ministra de Seguridad de Kast, le ha costado caro al Kast. Según la encuesta Pulso Ciudadano, divulgada este domingo, el 65,7% de quienes fueron consultados estima que no existe un plan concreto y solo el 19,5% cree que sí lo hay. Otro sondeo, Criteria, mostró un panorama similar, pero, además, reveló que el presidente descendió seis puntos, desde el 10 de mayo, en la pregunta respecto de si sabe cómo enfrentar la delincuencia, donde registró un 38%, la caída más pronunciada. “La seguridad no se decreta en un papel, se construye barrio por barrio, calle por calle, con presencia, tecnología y resultados medibles”, ha dicho Kast, en ese contexto. Y lo ha hecho al anunciar que, en las próximas semanas se desplegará el Plan de Intervención Barrial Intensivo en 50 barrios críticos, donde “habrá copamiento policial dirigido, patrullaje preventivo y operativos focalizados contra mercados ilícitos y organizaciones criminales”. También dijo que se crearán siete fuerzas de tareas que trabajarán coordinadas y focalizadas en “fronteras y puertos. Secuestro y sicariato. Ciberdelito. Crimen organizado. Mercados ilícitos. Finanzas criminales y la violencia en la Macrozona Sur. Todo con metas mensuales y encargados que rindan cuenta. Queremos dejar atrás la respuesta fragmentada y pasar a la ofensiva coordinada y permanente, que persigue a las bandas en su liderazgo, integración, territorio y dinero”.El discurso de Kast ante el Congreso tuvo un fuerte componente de apoyo a Carabineros, de manera especial; a la Policía de Investigaciones (PDI) y a Gendarmería, el servicio de prisiones. Parte de la impronta que trata de trasmitir su Administración es que tiene un cambio de actitud frente a las fuerzas de orden público. “Cuando un carabinero, un detective o un gendarme, cumpliendo su deber, hace uso de la fuerza legítima, este Gobierno lo respalda y lo respaldará siempre. Pensemos por un momento en lo que ellos hacen. Mientras una ciudad entera duerme, unos pocos miles velan por el sueño tranquilo de millones. Y ese reconocimiento, que durante años se les negó, este Gobierno se los devuelve, con todas sus letras y sin ninguna ambigüedad”, dijo el mandatario.Precisamente, respecto de la policía uniformada, Kast habló de un anuncio que ya había hecho: el ingreso, en las próximas semanas, de un proyecto de ley al Congreso “para mejorar las condiciones y estipendios de los alumnos Carabineros”, además de una propuesta de incorporar una asignación trimestral que mejore las remuneraciones de los policías. Para las cárceles, dijo que próximamente comenzará el proceso de fortalecimiento de los regímenes de máxima seguridad, que no detalló. También señaló que pondrán en marcha el Plan de Infraestructura Penitenciaria, proyectado hasta 2030, “la mayor modernización del sistema carcelario en más de 30 años” y que “permitirá incorporar, inicialmente, más de 20.000 nuevas plazas a lo largo de todo Chile, disminuyendo el hacinamiento”. Y agregó: “Construir cárceles modernas, seguras y suficientes no es un gasto, es una inversión en la seguridad de todos los chilenos. Pero una cárcel que solo encierra y no se ocupa de la rehabilitación, termina devolviendo a la calle a delincuentes más peligrosos que cuando entraron”. Por ello, dijo que su modelo combina “máxima seguridad con programas reales de reinserción, que incluyen educación, capacitación laboral, tratamiento de adicciones e intervención especializada, en una alianza entre el Estado y el mundo privado”.Registro nacional de vándalosAunque lo socializó durante este fin de semana, en las varias entrevistas que otorgó, Kast anunció en su Cuenta Pública que enviará al Congreso un proyecto de ley para crear el Registro de Vándalos e Incivilidades. La iniciativa está destinada a sancionar, con la pérdida de derechos sociales, como la gratuidad en la educación, la Pensión Garantizada Universal o el subsidio de arriendo, a quienes cometan delitos como atentar contra Carabineros, el personal de los servicios de salud, la retención del transporte público, el tráfico de estupefacientes y, en otros, el daño a monumentos nacionales para que “respondan por sus hechos”, dijo Kast. Y anunció que hay otras conductas que, aunque no son constitutivas de delito, las van tipificar como incivilidades. Mencionó “la venta ilegal de alcohol, el consumo de drogas en la vía pública, los rayados sin autorización a la propiedad pública y privada, o la destrucción de equipamiento comunitario”. Según Kast, cuyo discurso desde la campaña está basado en la palabra orden, en Chile “no basta con combatir el crimen organizado y la delincuencia, sino también, proteger a nuestros vecinos de aquellas conductas que van horadando nuestros barrios, que dañan nuestro patrimonio histórico y cultural, que alteran la tranquilidad de las familias y deterioran la infraestructura pública”.Chile enfrenta una crisis de inseguridad, que ha estado marcada por la irrupción nueva delincuencia, mucho más violenta. A las bandas locales, especializadas principalmente en asaltos y robos de automóviles, a través el método de encerronas y portonazos, la situación se ha agudizado con la presencia organizaciones criminales transnacionales como, el Tren de Aragua, detectada en el país sudamericano aproximadamente desde 2020, primero en el extremo norte hasta avanzar al sur del país. Se cometen delitos que antes eran poco frecuentes, como sicariatos, secuestros extorsivos, el tráfico de migrantes con fines de explotación sexual y el sicariato. La seguridad es, además, la principal preocupación de la ciudadanía, después de la economía.
Kast en su Cuenta Pública: “La seguridad no es algo que cambie de un día para otro”
El mandatario, quien ha sido golpeado por las encuestas, anuncia un proyecto para crear Registro de Vándalos e Incivilidades, una modificación en el régimen de máxima seguridad en las cárceles y un plan de intervención en 50 barrios críticos











