El presidente chileno José Antonio Kast ha realizado este lunes su primera Cuenta Pública en el Salón de Honor del Congreso Nacional, a 82 días de su llegada a La Moneda. En un discurso más extenso de lo previsto -dos horas y 25 minutos-, ha reforzado la idea de que Chile vive una emergencia en seguridad, economía, migración irregular y social. “No queremos paralizarnos ni asustar a la ciudadanía, pero sí dejar en evidencia la difícil realidad que estamos enfrentando”, ha dicho para luego dar un mensaje de esperanza y salir de la retórica negativa con el que triunfó en la campaña. “Nuestro país tiene todo lo que necesita para volver a ponerse de pie”, apuntó. En su apuesta por proyectar lo que será su mandato hasta 2023, anunció una serie de medidas que buscan disminuir el tamaño del Estado y mejorar su eficiencia. Entre ellas, reducir los ministerios y fusionar el del Interior y la Secretaría General de Gobierno (Vocería). En su estilo, el mandatario hizo un mea culpa por cargar a los bolsillos de los chilenos el alza del precio del petróleo por la guerra en Irán, a solo semanas de asumir la presidencia. Desde entonces, los apoyos de la ciudadanía han caído progresivamente, hasta llegar al 38% de respaldo -18 puntos menos que a mediados de marzo, según la Cadem-. “Sé que golpeó fuerte. No lo minimizo, y no lo voy a minimizar. Reconozco que no siempre hemos logrado explicar a tiempo, ni con la cercanía que se requería, las decisiones que hemos tenido que adoptar”, afirmó, y aprovechó de agradecer a la ciudadanía “la responsabilidad” que ha tenido a la hora de enfrentar esas decisiones. En más de una veintena de veces el presidente habló de responsabilidad. La necesidad de que la apliquen los líderes, las instituciones, las medidas que se apliquen. “Ante el dilema entre la popularidad y la responsabilidad, nosotros ya lo resolvimos: elegimos siempre la responsabilidad”, planteó.Desde que llegó al Gobierno, el presidente Kast le ha achacado varios de los problemas que enfrenta a la Administración del izquierdista Gabriel Boric (2022-2026). En su discurso habló de “años de frustración” y de “deterioro de la calidad de vida”, pero se sacudió de la retórica confrontacional que ha marcado el primer tiempo, salvo en economía, donde aseguró que heredaron un país con “las cuentas desordenadas”, remarcó que el desempleo lleva 40 meses por sobre el 8% y que, han constatado, que el estado económico de la nación es más complejo de lo que preveían. “Queremos demostrar que la política, la que se hace acá, debe y puede estar a la altura de las circunstancias”, agregó, para remarcar la idea de devolverle la esperanza a una ciudadanía que lo eligió con altas expectativas debido a sus promesas de campaña, pero que se han desilusionado rápidamente. La Cuenta Pública llega ad portas de que la megarreforma de Kast, con enfoque tributario, ingrese al Senado para discutir la idea de legislar. En su discurso, el mandatario hizo un llamamiento a la unidad de todas las fuerzas políticas, que en materias como seguridad, empleo, educación, salud y vivienda, pongan al país por delante. “Mantengamos la unidad en lo esencial y no nos perdamos en debates superficiales o descalificaciones personales”, pidió. “Chile puede volver a ser un país modelo en seguridad, libertad y prosperidad. Eso no es un sueño imposible. Para un chileno que se lo propone de verdad, nada es imposible. Y lo vamos a lograr de la única manera en que un país logra las cosas grandes: todos juntos”, añadió. El mensaje de unidad vino acompañado de la necesidad de aprobar la megarreforma, que la oposición de izquierda rechaza por considerar que es una reforma tributaria encubierta que beneficia a los ricos. “Aprobar el Proyecto de Reconstrucción es indispensable para volver a crecer, a emprender y generar los empleos que necesitan los chilenos”, dijo Kast.El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha anunciado en la Cuenta Pública 2026 que presentará un proyecto para fusionar los ministerios del Interior y la Secretaría General de Gobierno (Vocería). También ha anunciado que convocará a una comisión de expertos que permita renovar la arquitectura del Estado chileno. “Una estructura ministerial más racional, que reduzca el número de carteras, elimine las superposiciones de funciones y reasigne los recursos. A partir de sus propuestas, enviaremos al Congreso las iniciativas que en el tiempo permitan concretar una reducción real y ordenada de ministerios”, ha dicho. Kast también ha anunciado una renovación del sistema de Alta Dirección Pública, que selecciona mediante concurso las designaciones en algunas funciones directivas en el Estado. Durante el discurso, el mandatario ultraconservador hizo hincapié en su idea de reducir el tamaño del Estado durante su Gobierno. “Por años, se nos quiso convencer de que un Estado más grande, era, automáticamente, un mejor Estado. De que cada urgencia se resolvía con más estructuras, más burocracia y más gasto. La experiencia demostró lo contrario”, señaló. “El Estado creció, pero perdió eficacia”, añadió. Entre los anuncios que hizo, el presidente dijo que presentará un proyecto para fusionar los ministerios del Interior y la Secretaría General de Gobierno (Vocería) y convocará a una comisión de expertos que permita renovar la arquitectura del Estado chileno. “Una estructura ministerial más racional, que reduzca el número de carteras, elimine las superposiciones de funciones y reasigne los recursos. A partir de sus propuestas, enviaremos al Congreso las iniciativas que en el tiempo permitan concretar una reducción real y ordenada de ministerios”, afirmó. Además, informó una renovación del sistema de Alta Dirección Pública, que selecciona mediante concurso las designaciones en algunas funciones directivas en el Estado. Uno de los focos de atención estaba puesto en qué diría sobre seguridad, la gran promesa del mandatario y que no ha logrado convencer a la ciudadanía -la semana antepasada removió a la líder de la cartera, Trinidad Steinert, quien reconoció que no tenía un plan-. Kast arrancó con las cifras de homicidios al 31 de mayo: 378 víctimas, mientras que el año pasado, en el mismo periodo, fueron 444. “Son cifras, aún muy altas, porque la seguridad no es algo que cambie de un día para otro. Pero las cifras muestran, que se empiezan a consolidar mejores resultados”, afirmó. El mandatario hizo solo algunos anuncios porque Martín Arrau, el segundo ministro de Seguridad Pública del Gobierno en menos de tres meses, presentará este 2 de junio su estrategia ante el Senado. Además, por la tarde de este lunes el mandatario se reunirá en el Palacio presidencial Cerro Castillo, en Viña del Mar, con el Comité de Seguridad de La Moneda, encabezado por Arrau. Sí anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para crear el Registro de vándalos e incivilidades y un Plan de intervención en 50 barrios críticos.