Bruselas (EFE).- Las instituciones europeas alcanzaron este lunes un acuerdo político provisional sobre el reglamento de Retornos que permitirá, entre otras cosas, crear en terceros países centros para migrantes que deban ser repatriados, agilizar las deportaciones y endurecer la política migratoria.
El Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo de la UE -la representación de los países del bloque- acordaron el texto, cuya principal novedad gira en torno a la posibilidad de que los Estados miembros puedan deportar a migrantes a lo que se ha denominado como ‘centros de retorno’ en terceros países distintos a los de su origen, siempre y cuando se haya suscrito previamente un acuerdo y se respete el principio de no devolución.
Su aprobación estaba prevista para la pasada semana, pero desavenencias entre los colegisladores en cuanto a la fecha de implementación del reglamento provocaron que se retrasara hasta hoy.
Imagen de archivo de una embarcación de Salvamento Marítimo. EFE/ María Traspaderne
En la tanda de negociaciones celebrada hoy se acordó que la legislación, es decir, también los centros de retorno, será inmediatamente aplicable tras su entrada en vigor.











