| Por Ron González |
Asunción (EFE).- Fue solo con el regreso de Paraguay a la Copa del Mundo, que comenzará este 11 de junio, cuando el goleador Roque Santa Cruz puso fin a su duelo futbolístico y se atrevió a mirar nuevamente la atajada casi milagrosa que le hizo Iker Casillas en el partido de cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010.
La jugada provocó en el paraguayo, hoy con 44 años, una suerte de pena que no parecía sanar, pues España aseguró un triunfo agónico por 0-1 y su pase a las semifinales del torneo que marcó la consagración de la Roja como campeona.
“Hace poco me pasaron el video. Yo no lo había vuelto a ver, ni quería, pero me pasaron el video en cámara lenta. Obviamente, a veces uno piensa: la pude haber pinchado, haber hecho esto o lo otro”, dijo Santa Cruz en una entrevista con EFE en la sede del club Nacional, donde se mantiene activo.
Estadio Ellis Park de Johannesburgo, 3 de julio de 2010.














