CUENCA.- Mientras Emiliano García-Page aprovechaba el Día de Castilla-La Mancha para marcar distancias con el Gobierno central, cerca de un millar de personas recordaban al presidente que la comunidad autónoma tiene problemas propios que atender.
En Cuenca, al mismo tiempo que el Teatro Auditorio José Luis Perales acogía este domingo el acto institucional de la festividad regional, medio centenar de grupos vecinales y organizaciones ecologistas tomaban el casco antiguo de la ciudad para exigir al Ejecutivo castellanomanchego la paralización del Plan Regional de Biometanización, además de acciones concretas frente a los proyectos de ganadería industrial.
La movilización, bajo el lema 'No somos territorio de sacrificio', daba comienzo en el aparcamiento del castillo, después de que la Subdelegación del Gobierno cambiase la ubicación para evitar "alteraciones del orden público", según explicaron a PeriódicoCLM los convocantes.
"Venimos a defender nuestros pueblos de esta invasión de macroplantas", señalaba la portavoz de Stop Ganadería Industrial, Inma Lozano, quien reclamaba al Gobierno de Castilla-La Mancha que "escuche el sentir de los vecinos".
La portavoz de la plataforma defendía que "el desarrollo rural no pasa por estos proyectos", cuyos "daños y defectos" son notables en la calidad de vida.






