El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha endurecido este lunes el tono de su discurso contra los docentes en huelga cuando el conflicto entra en su cuarta semana sin que la Generalitat haya logrado plantear un plan lo suficientemente ambicioso como para convencer a miles de trabajadores públicos de volver a las aulas y dejar de perder miles de euros con los paros. El jefe del Consell ha situado las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) como una “línea roja” en la negociación con los sindicatos docentes. Ha advertido de que el Consell no aceptará “ningún tipo de negociación” si se producen acciones de presión que afecten al normal desarrollo de las pruebas de acceso a la universidad, una situación difícil de que se produzca después de que se hayan decretado unos servicios mínimos del 100% y se hayan constituido todos los tribunales pese a la dimisión de unos 200 correctores.
Además, el president ha acusado a parte de los sindicatos de generar “tensión” en el conflicto y ha defendido que el derecho a la protesta “no puede traducirse en perjuicios para los estudiantes”. Pérez Llorca ha cargado contra los docentes huelguistas por supuestas “coacciones” a compañeros. En concreto, ha aludido a denuncias de la Conselleria de Educación sobre presiones a profesores que no quieren secundar la huelga y a grupos de WhatsApp en los que se habría difundido información personal de la consellera de Educación, Carmen Ortí, cuyo departamento ha habilitado un buzón de denuncias. El president ha afirmado que ningún profesor “se identifica” con quienes “filtran el domicilio de la consellera y de su familia” o con quienes presionan a otros docentes. El jefe del Consell también ha hablado de grupos en redes sociales que, según él, “alientan actos vandálicos”.
















