El consumo masivo todavía no logra despegar en la Argentina y los hogares empiezan a mostrar cambios cada vez más marcados en sus hábitos de compra. Con presupuestos ajustados y menor expectativa de mejora para los próximos meses, los consumidores reducen visitas al punto de venta, achican el tamaño de la canasta, migran hacia marcas más accesibles y priorizan los canales de cercanía.

Según el informe Consumer Insights elaborado por Worldpanel by Numerator, el mercado de consumo masivo cerró el primer trimestre de 2026 con una caída interanual del 1,5%. Si bien la contracción desacelera respecto de 2025, el estudio advierte que todavía no aparecen señales claras de recuperación generalizada.

Menos fidelidad y más competencia por el precio: el nuevo criterio de consumidor argentino

El dato más sensible aparece en la situación financiera de los hogares. Tres de cada diez familias manifiestan dificultades para sostener sus gastos. Además, quienes declaran que el sueldo apenas les alcanza para lo esencial pasaron del 29% al 36%, mientras que los hogares que dicen controlar sus gastos sin limitaciones bajaron del 46% al 38%.

La presión sobre el bolsillo también deterioró las expectativas. Hace un año, el 48% de los hogares esperaba una mejora en sus finanzas; ahora, ese porcentaje cayó al 31%. En ese contexto, los consumidores no necesariamente abandonan categorías, pero sí modifican la forma de comprar: buscan gastar menos por cada acto de compra, espacian visitas y prestan más atención al precio, las promociones y el rendimiento de cada producto.