El consumo masivo continúa mostrando señales de debilidad pese a la desaceleración de la inflación. Según Germán Romero, los datos relevados por el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas reflejan un escenario cada vez más complejo para los hogares argentinos. "El consumo absolutamente caído junio de 2026, comparado con junio de 2025, las ventas interanuales en los comercios de proximidad que comercializan alimentos han caído un 8,6%", afirmó. Además, remarcó que "la caída es la décima caída consecutiva", una tendencia que atribuyó a la pérdida sostenida del poder adquisitivo.

El especialista explicó que la desaceleración inflacionaria todavía no se traduce en una mejora del ingreso real. "No hubo un recupero del poder real del salario", sostuvo, y agregó que "los porcentajes mensuales van superando a lo que había en la mayoría de las paritarias, y eso, indefectiblemente, sigue quemando el poder adquisitivo". En ese contexto, señaló que "este consumo retraído, esta demanda interna que está paralizada en algunos sectores, lamentablemente, tiene que ver con la situación que atraviesan en general las familias".

Sobreendeudamiento, fiado y asistencia estatal para comprar alimentos