Las reflexiones sobre la prensa y los medios de comunicación como una escuela, no solo para los periodistas, sino también para sus lectores, de la columnista de EL PAÍS Lola Pons, han abierto este lunes los cuatro días de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en la Comunidad de Madrid. Un fragmento del libro El español es un mundo (2022) fue uno de los textos selectos para las preguntas de lingüística, estilo y comprensión lectora. El examen de Lengua Castellana y Literatura II, el primero al que se han enfrentado los alumnos, también incluía extractos de columnas publicadas en diarios como El Heraldo de Aragón y El Mundo.Este año, los estudiantes se han enfrentado a un único examen que contaba con diferentes versiones, según el turno en que se presentasen. Con menos opciones de respuestas optativas, las preguntas están enfocadas en que los alumnos desarrollen sus competencias lingüísticas. Entre redactar resúmenes de los textos expuestos, argumentar su línea de pensamiento con respecto a ellos o explicar los aspectos más relevantes de obras españolas de 1975 a la actualidad, las opciones para memorizar y contestar eran casi nulas.Además del contenido, en la PAU se valorará la forma de escribir: la claridad de las ideas, la variedad del vocabulario y la construcción de las frases. La ortografía —letras, tildes y puntuación— también cuenta. Las penalizaciones funcionan así: la primera falta no descuenta, las repetidas cuentan como una sola y, a partir de la segunda, se restan 0,25 puntos por cada error. Los problemas de redacción, coherencia o gramática pueden restar hasta 1 punto adicional. En cualquier caso, el máximo que se puede descontar en total es de 2 puntos.En el apartado de educación literaria, autores como Rubén Darío y Leopoldo Alas Clarín pusieron a prueba los conocimientos de los estudiantes en literatura española e hispanoamericana. Los segmentos de Azul (1888) del autor nicaragüense y La Regenta (1885) del escritor español sirvieron para evaluar sus saberes acerca de las vanguardias literarias y las novelas. Más de uno repasó el examen una y otra vez antes de empezar a contestar. Hubo quienes se tomaron de la mano con sus amigos antes de avocarse al papel y otros que no dudaron en persignarse en señal de fe. El nerviosismo de los jóvenes que se presentaron a las pruebas de este lunes era evidente. La primera tanda que atendió al examen de esta mañana fueron los estudiantes de la modalidad del bachillerato de Ciencias y Tecnología. En la segunda jornada, al mediodía, los alumnos del resto de bachilleratos. A la salida del examen, Sonia Durán ha asegurado no sentirse nerviosa e incluso describió el examen como “fácil”, aunque reconoció haber errado en las preguntas de secuencia gramatical: “Estoy segura de que me equivoqué con lo del complemento de predicado, pero ya está”.La vicerrectora de estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid, Rosa de la Fuente, ha afirmado que los exámenes de este año sufrieron leves cambios para armonizarse con los del resto de las comunidades autónomas. De la Fuente ha referido que las pruebas están cada vez más enfocadas en preguntas competenciales. Las modificaciones más sustanciales se dieron en las evaluaciones de Lengua y Matemáticas, respectivamente.La Comunidad de Madrid ha dado el pistoletazo de salida a la PAU este lunes, con más de 42.000 alumnos convocados a las pruebas en esta autonomía. A partir del martes, el resto de comunidades autónomas se irán sumando a la convocatoria, hasta completar los cerca de 300.000 aspirantes a cursar un grado universitario en toda España. La mayoría de las autonomías —Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Baleares, La Rioja, Navarra, Murcia, País Vasco y Ceuta y Melilla— concentran la prueba entre el martes y el jueves 4 de junio. Canarias lo hará del 2 al 5 y Castilla-La Mancha los realizará del 8 al 10. Cataluña es la comunidad autónoma que más dilatará los exámenes, a realizarse del 9 al 11.