ColumnistasLa conclusión de la encíclica es contundente: la dignidad humana constituye la línea de demarcación en la nueva era tecnológica. No es la humanidad la que debe adaptarse a la IA; es la IA la que debe ser juzgada en función de si sirve o vulnera la dignidad intrínseca de las personas Escuchar01 de junio 2026, 06:00 a. m.En “Magnifica Humanitas”, el Papa nos recuerda que el criterio final para valorar cualquier avance técnico es determinar si sirve al florecimiento de la persona o a su degradación. (ALBERTO PIZZOLI/AFP) ‌‌‌‌‌‌‌Constantino UrcuyoEs abogado y doctor en Sociología Política de la Universidad de París. Catedrático de la Universidad de Costa Rica, exdiputado y director académico del Ciapa. Profesor visitante en las universidades de Tulane y Salamanca. También es consultor internacional y nacional para diversas empresas.En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.