No son los mejores días de la carrera deportiva de Kylian Mbappé. Este sábado, su exequipo, el PSG, derrotó al Arsenal para conquistar la segunda Champions League consecutiva, alargando el pleno desde que fichó por el Real Madrid, equipo que, desde su llegada, ha dejado de ganar títulos importantes, como han recordado muchos usuarios de las redes sociales. El París Saint-Germain es, sin duda alguna, el gran dominador del fútbol europeo en la actualidad, un estatus que buscó durante más de una década, y no alcanzó hasta que Kylian Mbappé se marchó al Santiago Bernabéu. Casualidad o no, el Real Madrid, que venía de ganar dos Ligas y dos Champions en tres años, tan solo ha podido cosechar una Supercopa de Europa y una Copa Intercontinental en los dos cursos en los que el galo ha vestido de blanco. El Mundial será el próximo gran reto para Mbappé. El delantero ha brillado en las dos ediciones en las que que ha participado, y ya es el máximo goleador de la historia en las finales. De ellas, (y de sus monstruosas cifras goleadoras, por supuesto) viene su estatus como uno de los mejores jugadores del mundo, si no el mejor, por lo que el de Bondy tendrá que volver a destacarse en la Copa del Mundo si quiere mantener dicha reverencia.