La histórica consagración del Paris Saint-Germain (PSG) en la final de la Champions League frente al Arsenal quedó parcialmente opacada por una noche de violencia en las calles de París. Mientras miles de hinchas celebraban el nuevo título europeo del equipo dirigido por Luis Enrique, distintos sectores de la capital francesa se transformaron en escenario de disturbios, enfrentamientos con la policía y destrozos que dejaron un saldo de más de 130 detenidos y decenas de heridos. Los incidentes comenzaron incluso antes de que terminara el partido disputado en Budapest y se intensificaron a medida que avanzaban los festejos. Las zonas más afectadas fueron los alrededores del Parque de los Príncipes, los Campos Elíseos y distintos sectores céntricos donde se concentraron miles de simpatizantes del club parisino. La victoria desató una celebración masiva en Francia, aunque rápidamente aparecieron escenas de violencia que obligaron a intervenir a las fuerzas de seguridad. Las imágenes difundidas por medios franceses y redes sociales mostraron el lanzamiento de fuegos artificiales, enfrentamientos con agentes antidisturbios y el uso de gases lacrimógenos para dispersar a grupos que avanzaban sobre distintas zonas de la ciudad.