Francia festejó el fin de semana la segunda Champions del Paris Saint-Germain, aunque, igual que ocurrió tras la conquista del primer título el pasado año, las celebraciones se vieron empañadas por disturbios en todo el país. Los incidentes en la noche del sábado dejaron un muerto, un joven en coma tras una pelea, 780 detenidos, 219 heridos en los enfrentamientos entre hinchas y policías, numerosos incidentes en 71 ciudades y saqueo de comercios en 15 de ellas.El ministro del Interior, Laurent Nuñez, hizo balance ayer por la noche de los disturbios tras el partido y matizó, antes de entrar en las cifras, que “la situación estuvo globalmente bajo control” en Francia, argumentando que cada vez que se produjo un incidente “hubo una respuesta policial sistemática”.De los 780 detenidos el sábado, 457 quedaron bajo custodia policial por atentar contra las fuerzas del orden, destrozar mobiliario urbano o por llevar armas o munición, entre otros motivos. Por comparar, en 2025, durante las celebraciones después de que el PSG se alzara con su primera Champions, hubo 592 detenidos, un 30% menos. También hubo dos muertos. El fallecido en la noche del sábado fue un joven de 24 años que tuvo un accidente de moto. Hay otro joven de 17 que está en coma tras ser apuñalado en una pelea en el centro de París. Además, un conductor perdió el control de su vehículo y se estrelló contra una terraza, provocando varios heridos. Los problemas se concentraron sobre todo en el Parque de los Príncipes, el estadio del PSG, y los Campos Elíseos, donde se concentraron unas 20.000 personas tras el partido.“Hemos visto escenas de violencia que son inaceptables. No quiero que nos acostumbremos a esto en París ni en Francia”, denunció el presidente francés, Emmanuel Macron, en un discurso al recibir al equipo en el Palacio del Elíseo, ayer domingo. “Eso no es fútbol, ni es deporte y seremos inflexibles con ello. Estamos hartos”, condenó el presidente, que destacó que el PSG es “junto con el Real [Madrid], uno de los pocos clubes en ganar dos Champions seguidas. Es un inmenso orgullo para París y Francia”, dijo Macron, que siempre se ha declarado seguidor del Olympique de Marsella. El presidente, además, tuvo palabras de elogio para Luis Enrique: “No me olvido de todos los expertos de fútbol que decían que iba a ser terrible cuando llegó Luis Enrique. Pero vimos a un entrenador que fue un director de orquesta extraordinario. Es la mejor respuesta a todas las críticas. Las dos estrellas”, declaró. Este año, y teniendo en cuenta el precedente de 2025, el despliegue policial era más ambicioso, con 22.000 agentes en todo el país. El Ministerio del Interior movilizó a unos 6.000 policías y gendarmes de cara a los festejos. Unos 90.000 aficionados recibieron a los campeones en el Campo de Marte, la explanada a los pies de la Torre Eiffel, entre fuertes medidas de seguridad, pero sin incidentes y en un ambiente festivo, antes de la fiesta prevista en el Parque de los Príncipes. “Portaos bien hoy para que podamos celebrar de nuevo”, dijo Marquinhos, el capitán del PSG. El presidente del club, Nasser Al-Khelaïfi, pronunció también un breve discurso en el que pidió a los aficionados “celebrar con calma” la victoria.La decisión de no recibir al equipo en los Elíseos, y hacerlo en el Campo de Marte, fue a iniciativa de las autoridades locales. La alcaldesa del distrito 8 de París, donde está la avenida, pidió que los “eventos deportivos de alto riesgo” no vuelvan a celebrarse en esta vía. El titular de Interior, Laurent Nuñez, defendió lo contrario al considerar que este espacio, donde se suelen festejar las victorias deportivas, “está más acotado” y permite a los agentes actuar en caso de incidentes. Prohibir las celebraciones en la avenida, dijo el ministro, sería peor, pues “haría que la gente se dispersase por otras zonas” de la capital. “Aquí sabemos dónde están e intervenimos”, sostuvo. “En la gran mayoría de los casos, la gente celebró [la victoria] con familiares y amigos (…) Los incidentes durante los grandes eventos ocurren desde hace siglos”, señaló el alcalde de París, Emmanuel Gregoire, que intentó minimizar los incidentes. La derecha ha acusado al Gobierno de no tener la suficiente mano dura ante las escenas de caos que se han visto el fin de semana. “Sólo pasa en Francia, que la victoria de un equipo de fútbol provoque incidentes”, señaló Marine Le Pen, líder del partido de extrema derecha Reagrupamiento Nacional. En el otro lado, la diputada del partido de extrema izquierda La Francia Insumisa, Clémence Guetté, acusó a las fuerzas del orden de cargar contra gente que no estaba provocando incidentes.
Las celebraciones del PSG se mezclan con los disturbios en París
Unas 90.000 personas festejan la victoria en la final de la Champions del equipo francés, pero dejan casi 800 detenidos y un muerto










