Casarse es un momento con el que muchas personas de España sueñan por que se cumpla. En el caso de hacerse realidad dicho sueño, son varios los factores que hay para que salga perfecta una boda. Uno es el vestido que acompañe a la novia en ese día tan mágico. Tiene que reflejar la personalidad de la misma protagonista. Cada mujer que vaya a subirse al altar para decir la frase más romántica del mundo -"Sí, quiero"- debe sentirse cómoda con su elección en cuanto a vestuario. En este sentido, hay novias que prefieren rematar el 'look' con un velo.Para Alex Vidal, diseñador de moda especializado en el sector nupcial, "El velo tiene mucha fuerza simbólica y estética, pero hoy en día lo importante es que tenga sentido con la novia. Hay mujeres que lo sienten completamente suyo y otras que no lo necesitan en absoluto. No creo en las normas, sino en lo que suma de verdad".El mismo diseñador comparte algunas claves a tener en cuenta a la hora de seleccionar y querer lucir este complemento que ha tenido su hueco en enlaces que forman parte de la historia como el de doña Letizia con Felipe VI antes de ser reyes, o el de la exactriz estadounidense Meghan Markle con el príncipe Harry, hijo de Carlos III de Inglaterra.Tener claro en llevarlo y que no eclipse al propio vestidoLo primero que recomienda Vidal a toda novia que quiera optar por el velo es que tenga claro que desea llevarlo, puesto que no es una decisión que dependa única y exclusivamente del diseño del vestido, sino que también existen otros factores a tener en cuenta como "el tipo de ceremonia, el espacio, incluso el momento en el que se lo va a quitar. Pero la clave siempre es que no se sienta disfrazada, sino cómoda y coherente con lo que está viviendo", expone. Subraya que el velo no puede eclipsar el vestido; tiene que acompañarlo: "A veces es casi invisible y otras tiene más presencia, pero siempre debe entenderse como una capa más del diseño. Es importante trabajar proporciones, texturas y caída para que todo dialogue con naturalidad".¿Qué velo escoger según el vestido?Teniendo en cuenta estas recomendaciones, Vidal expone qué velo escoger según el diseño del vestido. En el caso de piezas limpias y minimalistas, el diseñador opta por "mantener esa misma limpieza con un velo muy puro, o introducir un pequeño matiz, ya sea en el largo, en el volumen o en algún detalle muy sutil. Me gusta cuando aporta algo sin romper la esencia", afirma el también experto en moda.Para vestidos con encajes, mangas trabajadas pedrerías o espaldas con cierto protagonismo, Vidal aconseja decantarse por velos ligeros y un poco más discretos. "Cuando el vestido ya tiene mucha información, el velo debe ser más contenido. Busco ligereza, transparencia, algo que envuelva sin tapar. Es un equilibrio delicado, pero cuando funciona, el conjunto gana muchísimo", manifiesta el diseñador. Por último, aconseja velos fluidos, con caída natural y largos sutiles para vestidos de inspiración bohemia, perfectos para ceremonias que se vayan a celebrar al aire libre o con una estética relajada. Una decisión que se debe valorar con el vestido avanzadoVidal tiene la opinión de que uno de los errores más comunes a la hora de lucir el velo en una boda es el de elegir llevarlo bastante pronto o que la novia se deja llevar por expectativas externas. "Hay novias que dudan porque sienten que ‘deberían’ llevar velo, cuando en realidad no encaja con ellas. Y otras que lo descartan demasiado rápido. Al final, cuando conectan con lo que de verdad les apetece, la decisión sale sola", insinúa. Por ello, recomienda a las futuras novias en elegir si ir con velo o no cuando el vestido esté avanzado y empiece a verse reflejada con él. "Es en ese momento, cuando entra en ese mood más real de ‘me caso’, donde todo cobra sentido y la elección es mucho más natural", sentencia.