El novedoso programa de ayudas al vehículo eléctrico anunciado por el Gobierno en diciembre para este 2026, denominado Auto+, sigue sin ver la luz de forma oficial, pero buena parte de sus fondos ya están virtualmente comprometidos. Esto se debe a que el plan, si bien aún no tiene sus bases publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE), es retroactivo al 1 de enero, tal y como ha dejado claro en varias ocasiones el Ejecutivo. Eso ha hecho que los clientes que han comprado vehículos enchufables nuevos desde entonces hayan pedido a los concesionarios que soliciten la ayuda en cuanto esta sea oficial. En muchos casos, de hecho, las propias marcas han adelantado el Auto+ para no perder ventas.Según cálculos de la patronal de concesionarios Faconauto, hasta el pasado 15 de mayo se habrían comprometido ya un total de 144,33 millones de las ayudas para turismos, más otros 11,43 millones para furgonetas. En total, son casi 156 millones de los 400 millones con los que está dotado el programa. Hay que matizar que estas solicitudes luego tendrán que ser aceptadas por el Ministerio de Industria, que es quien ha pasado a dirigir los incentivos a los coches eléctricos, al contrario de lo que sucedía con el Moves, cuyo control recaía en el Ministerio de Transición Ecológica y en las comunidades autónomas. Ese programa fue muy criticado por las listas de espera que podían alargarse entre uno y dos años dependiendo del territorio, algo que Industria promete que no pasará con este programa.A priori, los fondos del Auto+ estarían durando más que los del Moves, ya que la cuantía de la subvención máxima es menor que entonces (4.500 euros en el Auto+, frente a los 7.000 euros que podía llegar a dar el Moves por cada turismo si se incluía el achatarramiento de otro vehículo viejo) y se han quitado las subvenciones a los puntos de recarga. Cabe recordar que en diciembre, el Gobierno tuvo que aprobar una partida extra para duplicar el Moves hasta los 800 millones y cubrir así la lista de espera que había quedado en el limbo. En 2026, tanto Faconauto como Anfac, la patronal nacional de automovilísticas, estiman que los 400 millones del Auto+ llegarán hasta octubre, aproximadamente. Para el último trimestre del año, por tanto, haría falta una partida de dinero extra.El Auto+ impone una serie de condiciones nuevas para solicitar las ayudas, además de no incluir el achatarramiento de un vehículo viejo. El primer aspecto a tener en cuenta es si el vehículo por el que se solicita la ayuda es eléctrico puro o híbrido enchufable, ya que en el primer caso el solicitante se asegura el 50% de la subvención, mientras que en el segundo solo se queda con un 25%. A esto se suma el condicionante del precio: si el vehículo cuesta menos de 35.000 euros sin impuestos, el cliente se asegura otro 25% de la ayuda; y si vale entre 35.001 y 45.000, suma un 15%. Aquellos coches que superen esa barrera de precio no son subvencionables.Por último, queda el aspecto de si el vehículo es o no europeo, algo que varias fuentes del sector han señalado que ha retrasado la aprobación de las bases por la dificultad para articularlo. Aquellos vehículos cuyo montaje final se haga en una fábrica europea desbloquean otro 15% de la ayuda, según informó Industria en febrero. El 10% final corresponde al lugar en el que se hagan las baterías o partes de estas. Al menos se tendrá que montar el paquete de baterías en una planta europea para acceder a ese 10% final. Esto es lo que hace, por ejemplo, Seat-Cupra en la fábrica de coches de Martorell (Barcelona), donde la compañía inauguró a finales del año pasado un nuevo taller de ensamblaje de paquetes de baterías, el cual conllevó una inversión de 300 millones.Ayudas a los coches de combustiónPor otro lado, Faconauto lleva años librando su propia cruzada con el Gobierno central para lograr ayudas para los vehículos de combustión nuevos a cambio de achatarrar viejos, que son más contaminantes. Esta patronal ha conseguido que varias comunidades (como Cantabria, Galicia, La Rioja, Comunidad Valenciana o Madrid) lancen sus propios programas de este tipo en los últimos años, pero no ha logrado convencer al Ejecutivo central de hacer lo propio.Lo que sí consiguió Faconauto es que, de la mano del PP, se incluyera en la ley de movilidad sostenible aprobada el año pasado una enmienda para lanzar un plan de renovación del parque automovilístico. Dicha enmienda señala que, “en el plazo máximo de tres meses desde la aprobación de la presente ley, el Gobierno desarrollará reglamentariamente un plan de renovación para incentivar la adquisición de vehículos nuevos de cero o bajas emisiones y la retirada voluntaria de vehículos antiguos del parque móvil español”. En el Gobierno, sin embargo, no están por la labor de sacar un plan de ese tipo, ya que quieren centrar las ayudas en el vehículo eléctrico, tal y como señalan fuentes tanto del motor como del Ejecutivo a este periódico.Fuentes del sector señalaron a este medio en diciembre que el Gobierno se puede permitir no sacar ese plan por “la mala redacción” en la enmienda impulsada por el PP, ya que habla de un desarrollo reglamentario y no de un Real Decreto. La figura del reglamento no existe, “por lo que podría quedar en el limbo”, apuntan estas fuentes.