Reorganizar dinámicas en casa, adaptar el día a día, la forma de cuidar, y gestionar el miedo son algunos de los procesos que conlleva el diagnóstico con discapacidad de una familia. La Comunidad de Madrid activará un nuevo servicio para ofrecer apoyo psicológico en esas situaciones para acompañar a los padres, hermanos o cónyuges en todo este proceso. Dentro de estas sesiones, las familias recibirán atención individualizada y contarán con la asistencia de un psicólogo clínico. El proyecto arrancará en forma de piloto durante un año, con la previsión de extenderlo a toda la red pública de la región. "Cuando se recibe un diagnóstico de discapacidad cuesta asumirlo. Es difícil al principio saber cómo actuar y te preguntas qué hacer", explica la directora general de Atención a Personas con Discapacidad de la Comunidad de Madrid, Alejandra Serrano, sobre las primeras reacciones del entorno cercano al enfrentarse a esta realidad. "La familia y la gente cercana tiene que pasar el duelo, en estos casos es importante que la administración les acompañe", comenta la responsable del área. En esta línea, se ha puesto en marcha este servicio de apoyo psicológico. Bajo el nombre de Lo que nadie te cuenta, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales ofrecerá intervención gratuita con profesionales para afrontar la situación."Veíamos que en la región faltaba este tipo de servicio por eso hemos decidido introducirlo", señala Serrano sobre esta iniciativa. Durante el próximo año, el servicio se desarrollará en forma de programa piloto. Así, se trabajará con 60 familias que sean usuarias de la red de atención a personas con discapacidad. "Una vez finalice, la idea es que se pueda extender a todas las familias de la Comunidad de Madrid", aclara la directora general. Durante los próximos meses se seleccionará a padres, madres, cónyuges o hermanos que hayan recibido este diagnóstico de alguien de su entorno y se ofrecerá participar en el proyecto. Tras un diagnóstico de discapacidad se abre un proceso de adaptación para amoldarse a la nueva situación, asumir un nuevo rol de cuidados o establecer nuevas rutinas. En este contexto, el miedo a la incertidumbre y al rechazo, así como el sentimiento de inquietud de los padres acerca del futuro de sus hijos son parte común del duelo. Sin embargo, en algunos casos esta situación puede generar problemas de salud mental, por ello el apoyo resulta necesario para una adecuada gestión emocional. "Este proyecto se crea como una especie de escuela emocional, es muy importante atender y acompañar, cada caso es diferente", remarca la directora general de Atención a la Discapacidad.El servicio se prestará a través de la Fundación Pegasus y contará con un equipo de profesionales. Entre ellos, se incluirán psicólogos clínicos para llevar a cabo este abordaje emocional en sesiones individualizadas. "Se busca transformar la manera en que los familiares viven la discapacidad y el impacto emocional que les provoca. Para ello se plantea poner el foco en el bienestar de los cuidadores, ya que su situación incide directamente en la calidad de vida de la persona que sufre la discapacidad", han señalado desde la Consejería de Familia.Esta iniciativa se enmarca dentro de la Estrategia Madrileña de Atención a Personas con Discapacidad Horizonte 2028, dotada de un presupuesto de 4.800 millones de euros. Entre las acciones comprometidas se incluyen actuaciones dirigidas a mejorar la asistencia de la red pública, como reducir la lista de espera de los 330 días actuales entre la solicitud y resolución del procedimiento. Asimismo, se incluyen otros planes como la del servicios en Atención Temprana para que los menores con autismo reciban en su casa, el parque, el centro comercial o cualquier otro espacio donde el niño o niña pase el día, prescindiendo de las visitas al centro. En línea con apoyar a las personas con discapacidad y sus familiares, el proyecto 40-40 incluirá en algunas residencias unidades especificadas para que las personas mayores y sus hijos con discapacidad puedan vivir juntos. Para ello, en los centros donde se implemente este sistema, se crearán dos alas diferenciadas para que los familiares puedan mantener su autonomía y contar con atención personalizada, pero compartiendo tiempo y espacio para mantener el vínculo afectivo. La Consejería de Asuntos Sociales estudia cómo diseñar estos espacios para conjugar todos los servicios específicos que necesitan, especialmente en los casos donde se requieren terapias de rehabilitación o cuidados específicos.
Las familias de Madrid tendrán un servicio de apoyo psicológico tras recibir diagnósticos de discapacidad en su entorno
La Comunidad de Madrid pondrá en marcha este proyecto durante un año para estudiar su extensión a toda la red de atención. Las sesiones de acompañamiento serán individualizadas.











