Las aguas turquesas del Nacedero del Urederra se han convertido en una de las imágenes más reconocibles de Navarra. Este espacio natural, situado en el entorno de la Sierra de Urbasa, recibe cada año miles de visitantes atraídos por un paisaje de pozas cristalinas, pequeñas cascadas y bosques que parecen sacados de otro continente. Sin embargo, para preservar este delicado ecosistema, el acceso está regulado y requiere reserva previa en determinadas épocas del año.

El recorrido atraviesa uno de los enclaves naturales más singulares de la comunidad foral. A lo largo del sendero conviven hayas, olmos, robles, arces y fresnos en un ecosistema que se ha mantenido durante siglos gracias a la abundancia de agua procedente del Parque Natural de Urbasa-Andía.

Tal y como recoge Turismo de Navarra, “las pozas y pequeñas cascadas que te encontrarás por el recorrido recogen las aguas procedentes del Parque Natural de Urbasa-Andía”. Esa combinación entre manantiales, vegetación y formaciones geológicas es la responsable de los característicos tonos azulados y verdosos que han dado fama al lugar.

Una ruta sencilla para descubrir el Urederra

En la misma web explican que la excursión comienza en la localidad de Baquedano, donde arranca un sendero perfectamente señalizado: “tiene 6,2 kilómetros de longitud entre ida y vuelta y 90 metros de desnivel, siendo asequible para todos los públicos. Te llevará entre 2 y 3 horas recorrerlo —con calzado de monte, por supuesto— dependiendo de las paradas que hagas.”