El centro en Colombia vive una gran paradoja tras las elecciones presidenciales de este domingo. Sus dos candidatos han sufrido derrotas contundentes luego de una campaña marcada por divisiones y dificultades para consolidar un discurso propio que compitiera contra la polarización. Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia, ha quedado en el cuarto puesto con apenas el 4,3% de los votos. Claudia López, exalcaldesa de Bogotá y exsenadora, se ha ubicado en el quinto lugar con el 1% de los votos. Por otro lado, los 1,2 millones de apoyos que suman los dos candidatos serán decisivos en la segunda vuelta que disputarán el 21 de junio el ultraderechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda. “El futuro de Colombia está en nuestras manos”, ha dicho Fajardo.El exalcalde de Medellín se ha aferrado a su votación para suavizar la derrota. “Gracias a ese millón de votos porque enfrentamos todas las adversidades que se podían enfrentar, y lo hicimos con dignidad, con nuestros principios, sueños, ideales y decencia. Ese mensaje es muy importante para toda Colombia”, ha señalado en declaraciones a la prensa. Su resultado supera en 220.000 votos al que obtuvo en 2022 y duplica el 2% que preveían algunas encuestas. El exalcalde ha evitado pronunciarse sobre su postura para la segunda vuelta, aunque en varias ocasiones ha dejado claro que nunca apoyaría a De la Espriella. “Vamos a reflexionar, somos muchas personas las que estamos representando. Y lo que nosotros digamos va a ser crucial”, ha declarado.López, por su parte, ha reivindicado su proyecto de “un país con justicia y reformas sociales, pero también con seguridad legítima”. “Estas ideas tienen futuro en Colombia y las vamos a seguir defendiendo”, ha asegurado. Ha negado rotundamente un apoyo por De la Espriella en segunda vuelta. “Es una amenaza; un hombre sin escrúpulos”, ha comentado. Ha condicionado su apoyo a Cepeda a que dé un giro hacia el centro y se despegue del presidente Gustavo Petro. “Yo sé que Iván es un hombre decente, pero Iván, querido, no te pueden hacer la campaña eternamente. Llegó la hora de asumir el liderazgo de tu propia campaña, de poner la cara, de debatir y de defender tus tesis”.Hay varias razones detrás del nuevo desplome electoral. Angie González, profesora de comunicación política de la Universidad Externado, señala el auge de la ultraderecha, que supo “aprovechar el simbolismo y el nacionalismo”. “El centro no supo ubicarse y quedó incómodo. Ya no sabía qué decir. La izquierda tenía sus propias propuestas más tiradas a lo social, la derecha a la economía, y ellos quedaron en una banda en la que no era fácil diferenciarse”, explica en un intercambio de mensajes. Matiza que, más que la derrota de este domingo, los resultados sorpresivos para el centro fueron los de 2010 y 2018, cuando quedó cerca de la Presidencia. “Se ha sobreestimado al centro en un país donde las personas están muy en los extremos”, dice. El politólogo y profesor universitario Yann Basset señala que el centro no tuvo una estrategia adecuada para enfrentar la polarización. “Se quedaron con un discurso negativo, de que hay que rechazar a los extremos. Es muy curioso que hayan optado por eso, cuando en realidad ese enfrentamiento es algo que apasiona a los colombianos. Incluso si no se identifican como de derecha o de izquierda, los resultados electorales recientes muestran que a los votantes les interesa esa división”, señala en un intercambio de mensajes. “No han sido capaces de encontrar un discurso alternativo aparte de la defensa de instituciones, que es algo que uno puede defender siendo de izquierda o de derecha”.Basset también cuestiona a los candidatos. Para él, Fajardo sufre el desgaste de que esta fuera su tercera postulación. López, por su parte, se enemistó con varios posibles aliados. “Salió peleada con mucha gente de su Alcaldía, incluso con gente que podría haberla apoyado”, dice. La falta de unidad y los egos, asegura el experto, fueron un escollo importante: “El centro es una conexión de liderazgos individuales que no suman. Son incapaces de organizarse porque todos piensan que la salvación del país pasa por su elección personal a la Presidencia del país”. Un campaña en decliveEl panorama era completamente distinto hasta hace solo unos meses, cuando el centro tenía posibilidades de una victoria. En noviembre, las encuestas mostraban un escenario parejo de tres tercios: lideraban Fajardo, Cepeda y De la Espriella. El centro tenía algunas razones para esperar una buena elección, luego de victorias importantes en las elecciones regionales de 2023 y los resultados persistentes en los sondeos de que una gran parte de los colombianos se identifican con el sector. Tanto Fajardo como López apostaron por un discurso contra la polarización, convencidos de que una gran parte de los electores no quería votar de nuevo entre la izquierda de Gustavo Petro y la derecha de Álvaro Uribe.El primer momento decisivo fue en diciembre. Fajardo decidió no ir a unas primarias con López. Había tenido una mala experiencia en las elecciones 2022, en la que la Coalición Centro Esperanza se derrumbó en medio de divisiones, y estaba convencido en que ir solo era lo mejor. López insistió, buscó conformar un proceso de consultas con otros candidatos, pero solo logró que participara Leonardo Huerta, casi desconocido.El otro momento decisivo fue esa primaria entre López y Huerta, el 8 de marzo. Aunque la competencia era mayormente simbólica, había expectativas de que la exalcaldesa de Bogotá pudiera sumar visibilidad y demostrar su fuerza. Tuvo una victoria pírrica: obtuvo el 92% de los apoyos en su consulta, pero solo consiguió 618.000 apoyos, apenas el 8% de los votos de todos los procesos sumados. Paloma Valencia, la candidata del expresidente Álvaro Uribe, arrasó en la derecha con 3,2 millones. Las consultas arrojaron otro fenómeno: el ascenso de Juan Daniel Oviedo, un político centroderechista con un discurso moderado y conciliador. El exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) del conservador Iván Duque (2018-2022) obtuvo más de 1,1 millones de votos en la consulta de derechas en la que ganó Valencia, sin grandes apoyos partidarios ni estructuras. Gran parte del voto de centro se había ido con él. Se volvió habitual escuchar en las calles y leer en las redes sociales que muchos moderados, sobre todos los jóvenes, valoraban su carácter descontracturado y su disposición a mantener la agenda social de Petro. El golpe final al centro fue la decisión de Oviedo de ser compañero de fórmula de Valencia, en un giro de la campaña de derecha que buscó seducir a votantes más moderados. Aunque la estrategia fracasó porque perdió gran parte de sus votantes más radicales, erosionó a Fajardo y López. “Los presidentes no pueden ser sectarios. A los petristas los voy a querer igual que a los uribistas, porque no quiero ser presidenta de media Colombia, sino de todo el país”, repitió hasta el final la candidata uribista. Fajardo y López se derrumbaron en las encuestas, con intenciones de voto que oscilaban entre el 2% y el 4%. Los centristas más de izquierda se asustaron ante el auge de la ultraderecha y se fugaron hacia Cepeda, que ha evitado las propuestas más radicales de Petro, como una Asamblea Constituyente. Los más inclinados a la derecha se decantaron por Valencia y Oviedo como manera de evitar la continuación del Gobierno de izquierdas sin tener que recurrir al extremo ultra. Los dos candidatos centristas mantuvieron agendas frenéticas hasta el final, en un intento de suavizar las derrotas que ya parecían evidentes. Fueron los más detallados en programas de gobierno con detalles técnicos y a veces impopulares, como la necesidad de hacer ajustes fiscales. También tuvieron éxitos importantes en redes sociales: con más de 220.000 seguidores en TikTok, Fajardo lideró encuentros masivos con jóvenes y fue el primero en montarse en todas las tendencias y videos virales. Los me gusta no se tradujeron en votos.
El centro se aferra al 5% de Sergio Fajardo y Claudia López tras un nuevo desplome electoral
El exalcalde de Medellín señala que su sector definirá “el futuro de Colombia”













