Sergio Fajardo, el candidato de centro que quedó cuarto en la primera vuelta presidencial en Colombia, ha exigido el fin de la polarización y el odio como el primer punto de su “decálogo del millón de votos”. Es una referencia al 4% de los apoyos que obtuvo el domingo electoral, y que ahora se convierten en una de las claves para definir la Presidencia entre el ultraderechista Abelardo de la Espriella (43,7%) y el senador de izquierdas Iván Cepeda (40,9%) en la segunda vuelta del 21 de junio. El matemático que gobernó Medellín ha esquivado hasta ahora manifestar su apoyo explícito para cualquiera de los dos finalistas.“La democracia se defiende con las leyes y los actos. También con las palabras. Rechazamos rotundamente la escalada de división y polarización de nuestro país e instamos a los candidatos a civilizar, moderar y rebajar la crispación”, se lee en el decálogo que publicó en sus redes sociales. Fajardo ha sido muy crítico del Gobierno de Gustavo Petro, copartidario de Cepeda en el Pacto Histórico, pero también ha sido enfático en que no tiene nada en común con De la Espriella. “Las formas son el fondo. Y los adversarios no pueden ser considerados enemigos. Ningún colombiano debe ser considerado así”, añade en su mensaje.El segundo punto de Fajardo aboga por el “respeto explícito e irrestricto al equilibrio institucional y a la independencia de poderes”, en rechazo a la idea de una Asamblea Constituyente para cambiar la carta política de 1991, una de las iniciativas de Petro que más rechazo genera. Fajardo incluso ha liderado una iniciativa para blindar la actual Constitución, y ese suele ser uno de los reclamos de los políticos de centro para cantar su apoyo a Cepeda. El exministro del Interior Juan Fernando Cristo, un aliado estratégico de Cepeda, ha desmarcado en varias ocasiones al candidato de la idea del presidente, y lo ratificó más temprano este miércoles: “No habrá Constituyente”, escribió categórico en sus redes sociales. Otros aspectos del decálogo del exalcalde de Medellín hablan sin entrar en demasiados detalles de la lucha contra la corrupción; el fin de la desgastada política de paz total, con la que Petro buscaba negociar en simultaneo con todos los grupos armados; la salud o la educación. Justamente esa ha sido la gran bandera política de Fajardo, quien se enorgullece de que lo llamen “el profesor”, una actividad que nunca ha dejado de lado por la política. Aunque sigue sin dar señales explícitas de un posible apoyo, desde la campaña de Cepeda aseguran haber iniciado los diálogos con los sectores de centro. Jennifer Pedraza, senadora electa del partido de Fajardo, Dignidad y Compromiso, ha recordado esta semana que no tienen ninguna coincidencia con el proyecto político de De la Espriella.Hace cuatro años, cuando obtuvo un resultado similar en la primera vuelta, Fajardo optó por votar en blanco para la segunda, que enfrentaba a Petro con Rodolfo Hernández. “Los votos no son de los dirigentes. Son de cada ciudadano y ciudadana. Y estos son libres. Pero los que fueron, son y serán nuestros principios y propuestas están ahí para aportar gobernabilidad y centralidad al nuevo gobierno”, había dicho previamente esta semana. Aunque no lo dice explícitamente, el decálogo se interpreta como una serie de condiciones para alcanzar un acuerdo programático. El respaldo del también exgobernador de Antioquia cobra aún más valor después de que la senadora Paloma Valencia, la aspirante del uribismo que se desplomó hasta el 6,9%, en un distante tercer lugar, se apresuró en cantar la misma noche de elecciones su respaldo a De la Espriella para derrotar al “neocomunismo”, a pesar de la guerra sin cuartel que libraron por el voto de derecha. Su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, quien sufrió ataques homófobos del ultraderechista durante la campaña, ha decidido no apoyar públicamente a ninguno de los dos candidatos finalistas.La otra representante del llamado centro político en el tarjetón del domingo, Claudia López, que rozó el 1% de apoyo, ha advertido que el país “se arriesga a caer en una extrema derecha” que atentará “contra los derechos de las mujeres y las minorías”. La exalcaldesa de Bogotá anunció que va a fijar su postura para la segunda vuelta en la noche de este miércoles.