AnálisisEl candidato del Pacto Histórico obtuvo más de 9'600.000 en la primera vuelta y ahora se enfrentará a Abelardo de la Espriella. Iván Cepeda. Foto: Pablo Salgado / Revista BOCASSUBEDITOR DE POLÍTICA31.05.2026 21:33 Actualizado: 31.05.2026 21:33

Si había una certeza de cara a esta primera vuelta presidencial era que Iván Cepeda Castro (Bogotá, 24 de octubre de 1962) tenía un tiquete asegurado para la instancia definitiva. Pero los cálculos le fallaron, pues aunque buscaba ganar en primera, quedó en el segundo lugar. Con la promesa de seguir el proyecto de izquierda del Pacto Histórico, con el que Gustavo Petro llegó a la Casa de Nariño en 2022, y con el impulso del jefe de Estado, quien es investigado por supuestamente hacerle campaña a Cepeda —algunos contradictores afirmaron que era jefe de debate del candidato—, el senador de izquierda obtuvo más de 9'600.000 votos y ahora, con el desafío de conquistar el centro, se medirá en tres semanas contra Abelardo de la Espriella.Cepeda es un hombre de la élite de la izquierda. Sus padres, Manuel Cepeda y Yira Castro, eran dos reconocidos dirigentes comunistas. Precisamente por esa condición política conoció la violencia y el exilio desde muy niño. A los tres años, su familia fue recibida por el régimen cubano como exiliada y luego llegó a Praga, en ese entonces parte de Checoslovaquia, en tiempos de la Unión Soviética.Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, candidatos presidenciales de Colombia 2026 Foto:EL TIEMPOPasó su infancia en Europa y una década después regresó a Bogotá, específicamente al barrio Kennedy, en el sur de la ciudad, donde sus padres compraron una casa propia. Fue en ese barrio donde su familia inició un trabajo social y político con las comunidades e Iván, siendo apenas un adolescente e inspirado por las intensas conversaciones políticas que escuchaba cada día en la mesa, así como por el golpe militar en Chile, se volvió militante. A los 13 años ya era dirigente estudiantil y miembro de las Juventudes Comunistas.A los 19 años, luego de la muerte de su madre por una enfermedad incurable que no le pudieron tratar en el extranjero, decidió regresar a Europa, esta vez a Bulgaria, en plena decadencia de la Unión Soviética. Estudió Filosofía en la Universidad San Clemente de Ohrid, en Sofía. Fue en esos años de estudiante cuando, dice, comenzó a desilusionarse del modelo comunista por las profundas desigualdades sociales.A su regreso al país decidió retirarse del Partido Comunista, lo que causó una crisis familiar, pues esta colectividad hacía parte de su ADN. Se convirtió en militante de la Alianza Democrática M-19 y apoyó la candidatura presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa en 1990, quien fue asesinado en esa contienda.Su vida se partió en dos el 9 de agosto de 1994, dos días después de la posesión de Ernesto Samper, un hombre de las élites bogotanas que hoy apoya al candidato del Pacto Histórico. Ese día, mientras se dirigía en bus a la Universidad Javeriana, donde era profesor, se encontró con el cuerpo de su padre, recién asesinado.“Acabo de ver esta cosa tan terrible, así que le pido al país, al presidente Samper, a quienes tienen que ver con la justicia en Colombia, que hagan algo en contra de esta ofensiva contra los dirigentes de izquierda”, aseguró Cepeda en una entrevista en televisión.Iván Cepeda. Foto:EL TIEMPOEl candidato reconoce que era una certeza que su padre, entonces senador, iba a ser asesinado. Manuel Cepeda incluso viajó unas semanas antes a Grecia para despedirse de su hija y conocer a su nieta. Desde el día del asesinato de su padre se dedicó a buscar justicia por el crimen y logró incluso una condena contra el Estado.Ese proceso lo llevó nuevamente al exilio luego de recibir amenazas de muerte. Esta vez se trasladó a Francia, donde estudió una maestría en Derecho Internacional Humanitario en la Universidad Católica de Lyon, en 2002.Una de las escenas que el país recuerda fue cuando el Congreso aplaudió a los paramilitares luego de su desmovilización. Ese día, con la foto de su padre en las manos, fue sacado de las barras del Salón Elíptico por rechazar lo que él consideraba una legitimización de los asesinos de su padre.Ese trabajo con las víctimas lo llevó a ganar reconocimiento a nivel nacional y en 2010 dio el salto a la política electoral. Fue elegido representante a la Cámara por Bogotá por el Polo Democrático Alternativo luego de obtener 38.000 votos. En 2014, con 78.000 votos, pasó al Senado, donde coincidió con el expresidente Álvaro Uribe, su mayor rival político y quien había regresado al Congreso ese año con la fundación del Centro Democrático.Fue precisamente la rivalidad con Uribe lo que impulsó su candidatura a la Presidencia. En 2025 concluyó un largo proceso judicial por supuesta manipulación de testigos que en un primer momento había denunciado el exmandatario, pero la Corte Suprema de Justicia abrió una investigación contra Uribe. En primera instancia, Uribe fue declarado culpable, lo que de alguna manera convirtió a Cepeda en una especie de héroe de la izquierda, pero en segunda instancia un tribunal absolvió al expresidente, lo que dejó a la izquierda sin lo que alcanzó a ser una narrativa de campaña durante unas semanas. Cepeda, no obstante, ya se había catapultado como la única figura dentro del espectro de izquierda con verdaderas opciones de ganar la Presidencia.En octubre se midió en una consulta ante Carolina Corcho luego de que otras figuras como María José Pizarro y Gustavo Bolívar se bajaran de esa campaña ante el temor de que Daniel Quintero los derrotara por la división del voto de izquierda. Con más de 1’500.000 votos venció a la exministra sin mayores dificultades. Para las consultas interpartidistas, el Consejo Nacional Electoral le negó la posibilidad de participar por su previa aparición en la consulta del Pacto, pero Cepeda no apeló esa decisión ni acudió a las instancias que le hubieran permitido hacer parte de la consulta.Simpatizantes en la campaña de Iván Cepeda. Foto:FOTO MAURICIO MORENO EL TIEMPOLa vida de Cepeda no ha estado libre de polémicas. Su cercanía con las Farc siempre ha causado controversia. En una reciente entrevista con la revista Bocas reconoció incluso que “era usual visitar Casa Verde, a donde iban muchos intelectuales y políticos, a raíz del proceso que se dio en La Uribe, Meta, que dio lugar al surgimiento de la Unión Patriótica y que poco a poco se desgastó hasta terminar frustrándose”.Pero él siempre se ha desmarcado insistiendo en que su cercanía con la extinta guerrilla se debe a su trabajo por la paz de Colombia. Entre 2012 y 2016 fue facilitador del proceso de paz entre el grupo terrorista y el gobierno de Juan Manuel Santos. Sin embargo, hoy todavía le cobran su papel en la liberación de Jesús Santrich y la defensa de Iván Márquez, quienes finalmente desertaron del proceso de paz y volvieron a las armas luego de verse involucrados en un envío de cocaína a Estados Unidos. Ambos fundaron la ‘Segunda Marquetalia’, disidencia de las Farc señalada de asesinar al precandidato Miguel Uribe Turbay en medio de la política de ‘paz total’, de la cual Cepeda es el arquitecto y que hoy, incluso desde el mismo Gobierno, aseguran que fracasó.Su cercanía con Hugo Chávez y Nicolás Maduro, hoy preso en una cárcel de Estados Unidos, también le ha costado críticas, más allá de que ha intentado desmarcarse del comunismo.“Tuve mis orígenes políticos en el Partido Comunista. Pero el que crea que esos esquemas y etiquetas quieren decir lo que querían decir en las décadas de 1960 y 1970 piensa y vive la realidad de una manera anacrónica. Hemos pasado muchas historias en este país, en el mundo. Este país ha tenido desarrollos muy diversos y una persona que tenga un mínimo sentido común y la capacidad de procesar la realidad, pues obviamente no la piensa con esos esquemas. Ahí está toda mi historia política en las últimas cuatro décadas, que muestran que mis discusiones, mis documentos, mis elaboraciones no corresponden a esos esquemas que ya son anacrónicos”, dijo al preguntarle si es comunista.Su vida personal es todo un enigma. Su hermana, María Cepeda Castro, vive en el extranjero. Su esposa, Pilar Rueda, es una mujer de bajo perfil mediático, pero en el Pacto Histórico reconocen que tiene mucha influencia en el candidato e incluso en la propia campaña. Actualmente trabaja como asesora en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), instancia que nació tras la firma del acuerdo de paz con las Farc, donde, según dicen en la entidad, tiene cierto poder.Cepeda Castro no tiene hijos, pero sí tres perras —Raiza, Mulán y Micaela— que ama.Luego de ganar la consulta del Pacto Histórico en octubre, comenzó a recorrer el país y desde noviembre lideró casi todas las encuestas de intención de voto que se conocieron. Hizo más de 100 actos de campaña en los que leía sus discursos para, según él, no dejarse llevar por el furor de la plaza pública y hacer promesas incumplibles. No obstante, eso le costó varias críticas y su ausencia en los debates no pasó desapercibida. Si bien hace un mes aseguró que estaba listo para debatir, pero solo con Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, lo que él llama “la extrema derecha” —excluyó al centro, lo que le costó muchas críticas—, finalmente nunca dio los acercamientos para estos espacios, aunque sus rivales advirtieron estar listos.Iván Cepeda en recorrido por el Caribe. Foto:@yainiisabelSabía que el fracaso de la política de paz total, la crisis del sistema de salud —que no nació con este gobierno, pero sí se agravó—, su participación en el fracasado proceso de paz con el Eln, los escándalos de corrupción de la actual administración y el respaldo a la constituyente le podrían jugar en contra.Cepeda ahora tiene el reto de crecer y buscar votos más allá de la izquierda para así tener un segundo gobierno progresista.MATEO GARCÍA Subeditor de Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.