Beneficiado por una de las bolas de nieve electorales típicas de la política en tiempos de redes sociales y polarización ideológica, el candidato de la derecha dura, Abelardo de la Espriella, ganó la primera vuelta de las elecciones colombianas celebradas ayer. El multimillonario abogado trumpista, que vive a caballo entre Bogotá, Miami y Florencia, se hizo con casi el 44% del voto, frente al 41% del senador de la alianza de izquierdas Pacto Histórico, Iván Cepeda, que había liderado las encuestas e incluso tanteaba ganar en primera vuelta. Con 10,3 millones de los 23,7 millones de votos depositados, De la Espriella, de 47 años, un autoproclamado outsider cuya retórica incendiaria e iconografía de opereta ha dominado la campaña en redes sociales, sacó un resultado bastante mejor de lo que se esperaba en las encuestas. Cepeda logró 9,7 millones de votos en una primera vuelta que, pese a tener 13 candidatos, se convirtió en una carrera de dos caballos.Pero, más que a la debilidad de Cepeda, el éxito de De la Espriella se debe al colapso de la opción de centro derecha de Paloma Valencia, la candidata oficial del expresidente Álvaro Uribe, que intentó infructuosamente forjar una alternativa de centro y un discurso más moderado. Valencia, que se convirtió en la favorita de la derecha tras ganar las primarias del partido uribista Centro Democrático a principios de año, sacó menos del 7% de los votos.En este sentido, las elecciones han confirmado una tendencia general en la política latinoamericana: la fuerte polarización entre la izquierda combativa y una pujante extrema derecha que deja poco espacio al centro.Las elecciones confirman una tendencia de polarización política en América LatinaEn unas elecciones de enorme trascendencia dentro y fuera de Colombia, los dos candidatos se medirán en la segunda vuelta del próximo 21 de junio en una nítida confrontación de dos visiones del mundo. Por un lado, la defensa de equidad y justicia social de Cepeda. Por el otro lado, el darwiniano capitalismo que defiende De la Espriella en sus ataques a los programas sociales del actual presidente, Gustavo Petro, que han reducido la pobreza en uno de los países más desiguales del mundo, a mínimos históricos.Una victoria eventual para De la Espriella marcaría una nueva conquista para una derecha extrema populista que crece en torno a figuras autoritarias como Donald Trump, Javier Milei, Nayib Bukele y ahora De la Espriella. De la Espriella es, en este sentido, un producto derivado, que ha copiado elementos del ideario de cada uno de estos políticos, desde su patriotismo de pantomima, promesas de construir una megacárcel para delincuentes en la selva amazónica hasta un discurso aspiracional dirigido a jóvenes del nuevo mercado uberizado.“Al igual que Noboa, De la Espriella no esconde su riqueza”, dijo la consultora catalana afincada en Bogotá Eva Ferrer Galcerán, que preveía la victoria de De la Espriella en la primera vuelta, pero no descarta una remontada de Cepeda en la segunda.El probable traspaso del voto de Valencia a De la Espriella acercaría al candidato de la derecha dura a la victoria en la segunda vuelta. Tras una campaña de insultos, tanto Uribe como Valencia anunciaron casi de forma inmediata su apoyo a De la Espriella en la segunda vuelta.Las opciones de Cepeda no son tan claras. Sergio Fajardo, el exalcalde de Medellín, sempiterno candidato centrista, ha mostrado su rechazo al extremismo de De la Espriella, se hizo con el 4% del voto, y su millón de votantes pueden ser alcanzables para la izquierda si Cepeda se distancia del discurso más combativo de Petro.Aunque el auge de De la Espriella acapara los titulares mediáticos, el resultado de Cepeda no deja de ser extraordinario dado el contexto internacional y el ciclo favorable a la derecha en América Latina. Pacto Histórico ganó en la capital Bogotá con el 42% de los votos frente al 37,5% para De la Espriella. El trumpista se impuso, tal y como se esperaba, en Medellín. El mapa electoral se parece al de la victoria de Petro en 2022, con la periferia del país así como Bogotá alineados con la izquierda, y el interior centro como tierra de la derecha de De la Espriella. La participación del 58% batió récords y se espera aún más votantes en la segunda vuelta.Cepeda ganó en Bogotá y Barranquilla; De la Espriella se impuso en MedellínCepeda arrasó en los feudos del petrismo en el suroeste del país, de donde procede la candidata a la vicepresidencia de Cepeda, la líder indígena Aida Quilcué. En Cali, el senador de izquierdas sacó 16 puntos más que De la EspriellaLa clave de la segunda vuelta puede ser Barranquilla y la costa atlántica, un feudo del petrismo. Pese al intento de De la Espriella de hacerse con la ciudad de Barranquilla, Cepeda ganó por dos puntos y arrasó en la región costeña.Aunque la ola de De la Espriella tiene ímpetu, muchos politólogos coinciden en que sería el candidato con menos posibilidades de ganar a la izquierda petrista en la segunda vuelta. Por eso se diseñó la campaña de moderación de Valencia y su vicepresidente tecnócrata y gay Daniel Oviedo. La cuestión ahora es si Cepeda podría atraer los votos de quienes, sin sentirse identificados con la izquierda, sienten rechazo hacia el multimillonario conocido como “El Tigre”, que ha tenido clientes vinculados al narcotráfico y al crimen organizado.Pero, como otros candidatos de la derecha populista, De la Espriella ha sintonizado con una nueva clase trabajadora que se busca la vida con las plataformas. “Yo votaré a De la Espriella porque tiene más coherencia que Valencia”, dijo un joven conductor de Uber que llevaba coleta y pendientes, y conducía un Renault Duster que acababa de comprar con crédito bancario.“Los dos candidatos que van a la segunda vuelta son políticos de convicción, a diferencia de Valencia, que al disfrazarse de moderada perdió credibilidad”, dijo un militante de Pacto Histórico.De la Espriella tiene ciudadanía estadounidense y cuenta con un fuerte apoyo en el ultraconservador exilio colombiano en Miami. Dada su admiración por la administración de Trump y el deseo de Washington de evitar la repetición de un gobierno de izquierdas, existe un elevado riesgo de interferencia estadounidense en el proceso electoral, según coincidieron fuentes consultadas en Bogotá.
El trumpista De la Espriella gana la primera vuelta contra la izquierda de Cepeda
El candidato populista obtiene el 44% del voto frente al 41% para el representante de izquierdas para polarizar la segunda vuelta











