Con un preconteo muy rápido, con casi el 98% de las mesas informadas apenas una hora y media después del cierre de las votaciones, el resultado fue claro este domingo durante la primera vuelta presidencial: habrá balotaje en la carrera por el sillón de la Casa de Nariño. Ahora bien, la sorpresa vino con el podio: con un 43,7% de los votos, el candidato de la extrema derecha Abelardo de la Espriella se impuso durante la jornada, un escenario no mostrado por las encuestas previas.En segundo lugar, con un 40,9%, el izquierdista Iván Cepeda pasó también al balotaje, dejando así afuera a la candidata del uribismo, Paloma Valencia. Esta última, según indica el preconteo, obtuvo un 6,9% de los sufragios.Para estas elecciones fueron llamados a las urnas más de 41 millones de ciudadanos, y considerando la alta afluencia de votantes en algunos lugares, se esperaba que superara el 54,9% de la primera vuelta de los comicios de 2022, según dio cuenta la agencia EFE.Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. A pesar de tener 11 candidatos, las encuestas daban la ventaja a tres de ellos: el senador oficialista Iván Cepeda, la derechista Paloma Valencia y el outsider de extrema derecha Abelardo de la Espriella.La segunda vuelta tendrá lugar el próximo 21 de junio, lo que deja un espacio de tres semanas para la campaña por el balotaje. Se espera que, en esa ocasión, los comicios se enmarquen como una decisión entre la continuidad del proyecto de Gustavo Petro o un giro a la derecha en el país sudamericano.Imagen de @petrogustavo en X Sin tener números oficiales aún al momento de su declaración, la canciller de Colombia Rosa Yolanda Villavicencio dio cuenta de un ”incremento indudable” en la participación de los ciudadanos residentes en el exterior durante esta primera vuelta.En su opinión, el aumento del flujo de votantes en las urnas internacionales refleja de forma directa un fortalecimiento de la democracia del país.En la última encuesta del CNC, publicada por la revista Cambio, Iván Cepeda lideraba las intenciones de voto con un 33,4%, seguido por De la Espriella con un 30%. Mucho más atrás, la derechista Paloma Valencia alcanzaba un 12,6%, mientras que gran parte de los otroscandidatos quedaban todos por debajo del 2% de las intenciones.Abelardo de la Espriella. Un poco antes del mediodía, el candidato de la izquierda, Iván Cepeda, votó en Bogotá, donde declaró: “Estamos convencidos de que hoy en la tarde celebraremos el segundo gobierno progresista en Colombia”. Al igual que otros candidatos, también tuvo una entrevista el mismo sábado anterior a los comicios, con el periodista Daniel Coronell. Ahí señaló que “es necesario, dentro del capitalismo, pasar a un modelo socialmente equitativo”.Paloma Valencia, la candidata de la derecha tradicional y fuertemente identificada con el expresidente Álvaro Uribe, lo acompañó en la región de Antioquía a votar. Desde ahí señaló: “Quiero encomendarle nuestro país al Inmaculado Corazón de María, al Sagrado Corazón de Jesús, que ilumine a cada colombiano, para que no se quede en lo superficial”. “El mayor honor de mi vida ha sido ser candidata de este partido (Centro Democrático). Uribe representa para mí como para muchos colombianos, la certeza de que sí se puede gobernar bien. Soy una uribista orgullosa”, indicó Paloma Valencia, que agregó opiniones sobre la situación actual del país. “Colombia está al borde de un abismo: el castrochavismo, la política del circo, la política del espectáculo que desconoce las normas, que desconoce la Constitución, que viola los principios”, advirtió.El presidente actual, el izquierdista Gustavo Petro, fue una de las primeras figuras políticas en votar. Ante los medios, se refirió a los temores que hubo cuando llegó al poder: “Mucho se habló desde el principio de mi gobierno que aquí se iba a constituir una dictadura. Hoy se puede confirmar que toda esa habladuría no era cierta. No he intentado siquiera un gesto que hubiese cambiado normas hacia una reelección”, declaró.Por su parte, el candidato del movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, llegó a su locales de votación rodeado de seguidores que, entre otras cosas, le hacían saludos militares. “Hoy se define la libertad, la democracia. Vamos a derrotar a la tiranía en primera vuelta”, dijo a la prensa.Iván Cepeda. Balance económico de la gestión de PetroUno de los temas principales durante la campaña presidencial fue la economía colombiana, cuyo crecimiento se ha ido estancando en los últimos años. Habiendo iniciado el gobierno en 2022, Petro pudo evitar una recesión, pero ha habido crecientes presiones fiscales. El PIB aumentó en un 2,6% en 2025, después de crecer un 1,5% el año anterior. Ahora bien, se puede reconocer que Petro recibió el país con miras a recuperarse de la crisis de la pandemia, en un tiempo donde la inflación rodeaba el 10% y había un desempleo del 11%, junto con un 16% de población sumida en la pobreza multidimensional.Todos estos números mejoraron: la inflación en abril marcó un 5,8%, el desempleo se mantiene en un dígito y la pobreza bajó en 2025 al 9,9%. Sin embargo, ha habido bajas en la inversión internacional. “La inversión que era del 19% del PIB, este año es del 16%, la más baja en 20 años”, resaltó para France24 el exdirector del centro de pensamiento Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, hoy CEO de Lumen Economic Intelligence.La candidata colombiana Paloma Valencia. Otro tema importante en la campaña ha sido la seguridad, sobre todo cuando la violencia entre grupos armados tuvo alzas importantes entre 2024 y 2025. En un terreno donde hay minería ilegal y producción de cocaína, han estallado guerras territoriales entre antiguos combatientes de las FARC, el Ejército de Liberación Nacional y nuevos grupos.Los detractores del gobierno culpan a Petro de haber causado la crisis con su política de “Paz Total”, que pausó acciones militares durante las conversaciones con los grupos armados, lo que les habría permitido expandirse. En estos años, os grupos se han extendido a los vecinos países de Venezuela y Ecuador.El próximo presidente de Colombia tendrá que gobernar un país con cerca de 27 mil “alzados en armas”, según cálculos de la Fundación Ideas para la Paz. Esto, a una década de la firma del acuerdo de paz con las FARC, que no ha impedido el surgimiento de nuevos grupos criminales en el país.Por este mismo motivo, cerca de 15 mil observadores nacionales y más de 1.500 internacionales supervisaron estas elecciones, en lo que era considerado el mayor despliegue de observación electoral en la historia del país. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó preocupación por la violencia política y por la expansión territorial de grupos armados durante el proceso.De hecho, el desarrollo de la elección no estuvo exento de incidentes. La Misión de Observación Electoral reportó problemas de orden público en regiones como Norte de Santander y Caquetá, donde se registraron enfrentamientos armados y la activación de un explosivo.Las autoridades informaron sobre detenciones vinculadas a presuntos delitos electorales. Uno de los casos más relevantes fue la captura de un joven con más de 110 millones de pesos colombianos en efectivo en Cundinamarca, mientras que otras personas fueron detenidas por conductas que podrían afectar la transparencia del proceso.