Cristian Lino empezó llenando álbumes del Mundial como cualquier aficionado y, con el paso del tiempo, vio en la venta de cromos un enorme potencial para convertirla en su propio negocio.En su día a día es agricultor y trabaja en el cantón Pedro Carbo, en la provincia del Guayas. Sin embargo, cada cuatro años, cuando se acerca un Mundial, deja temporalmente su trabajo en manos de conocidos para dedicarse a la compra y venta de cromos.PublicidadActualmente, tiene 37 años y ha dedicado más de 20 años de su vida a este negocio ligado a las Copas del Mundo, comercializando cromos de Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.Además, ya se prepara para el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.La estrategia de venta de Cristian no se basa en ofrecer los cromos más caros, sino en brindar una solución específica a los coleccionistas.PublicidadPublicidadPara ello, compra grandes cantidades de sobres y cajas al por mayor con el objetivo de reunir la mayor variedad posible de figuras.Explicó que muchos aficionados, cuando ya tienen cerca del 80 % del álbum completo, continúan comprando sobres, pero suelen recibir cromos repetidos.PublicidadEs ahí donde entra su negocio: ofrecer exactamente la figura que le falta al comprador, evitando que tenga que gastar dinero en cajas o sobres que no garantizan obtener el jugador que necesita.“Yo les ayudo a llenar el álbum a los clientes porque a la mayoría se les hace difícil cuando ya les falta el 20 % para completarlo. Esas figuras que les hacen falta son complicadas de conseguir y ahí es donde entramos nosotros, los revendedores, que les conseguimos las figuras”, explicó Cristian.El coleccionista aseguró que su trabajo suele ser malinterpretado por algunas personas, quienes consideran que los revendedores se aprovechan de la fiebre mundialista para elevar los precios.Sin embargo, sostuvo que su labor consiste en facilitar a los aficionados la búsqueda de las figuras más difíciles de conseguir para completar sus álbumes.PublicidadLos cromos más buscados“Nosotros le damos la figura que necesita para llenar su álbum y usted va a lo seguro porque le damos el cromo que le falta”, reiteró Lino.Agregó que, en esta edición, las páginas de las selecciones de Ecuador y Argentina son las más solicitadas por los coleccionistas para completar sus álbumes.Mientras que entre las figuras más buscadas destacan Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, considerados los cromos más pedidos por los aficionados.En el caso de la selección ecuatoriana, los jugadores más pedidos son Piero Hincapié, Willian Pacho y Moisés Caicedo.Sin embargo, Cristian indicó que otro de los cromos más buscados por los hinchas de la Tri sigue siendo el de Enner Valencia.La rutina del revendedor de cromosLa rutina de Cristian durante la temporada mundialista es bastante ajetreada. En estas fechas debe movilizarse constantemente a distintos cantones para vender cromos, especialmente en lugares donde ya cuenta con clientes frecuentes.Su jornada comienza muy temprano los lunes por la mañana, cuando sale desde Pedro Carbo hacia Guayaquil o el destino que le corresponda ese día.Se traslada en bus hasta el punto de venta previamente acordado y permanece en centros comerciales o lugares concurridos ofreciendo las figuras hasta la noche.Recorre centros comerciales y puntos de encuentro en ciudades como Guayaquil, Portoviejo, La Aurora, Balzar y Quevedo. “Yo voy donde el cliente me diga”, comentó. En esos sitios, Lino permanece sentado durante horas intercambiando cromos con otros vendedores y llenando los álbumes de sus clientes. No obstante, explicó que evita trasladarse a ciertos sectores por temas de seguridad, como Manta, en Manabí, o algunas zonas del noroeste de Guayaquil, por lo que prefiere concretar las entregas en sitios públicos y concurridos, como centros comerciales.Aunque las jornadas son extensas y agotadoras, Lino disfruta plenamente de este trabajo.Cuenta que espera con ansias cada Mundial para volver a vivir la fiebre futbolera que lo ha acompañado durante años.Afirmó que una de las mayores satisfacciones que le deja esta actividad es ver a familias completas reunidas llenando álbumes y compartiendo la emoción del torneo.“Es maravilloso ver cómo las familias se juntan para llenar el álbum y ver cuando el cliente se va contento y sonriendo porque consiguió el jugador que le faltaba”, expresó con alegría.Entre sus planes está continuar con esta actividad mientras la vida se lo permita. “Seguiré haciendo esto hasta que mi Dios me lo permita”, dijo.Agregó que, hasta el momento, las ventas se han mantenido en un nivel regular.Sin embargo, señaló tener altas expectativas para las próximas semanas, ya que considera que el interés de los aficionados aumenta cuando se inician los partidos y las personas comienzan a comprar cromos con mayor frecuencia. (I)
Cristian Lino, el agricultor de Pedro Carbo que en temporada de mundiales recorre Ecuador vendiendo cromos
Cristian Lino ha dedicado más de 20 años de su vida a este negocio.








