Los canarios tenían grabado este sábado con letras rojas. Por un lado, era día 30 de mayo, Día de Canarias, con todo lo que emocionalmente eso conlleva para sus vecinos; por otro, suponía el primero de los diez días de la residencia que está haciendo Bad Bunny en Madrid.Y es que su conexión con el puertorriqueño es indudable. Y no solo la musical, sino también la cultural e histórica, a través del uso de la 'pava' (sombrero tradicional de campesinos canarios) que el cantante ha popularizado.Por eso este sábado el Metropolitano tuvo claramente acento canario. 20minutos habló con ellos antes del show y muchos reconocieron que sienten la música del cantante latino muy cerca de su cultura, "igual que la comida, la forma de ser y algunas problemáticas", en referencia a la explotación turísticas de las islas.Además de elegir a Quevedo como favorito para que fuera el artista invitado de la noche -algo que finalmente no sucedió-, otra de las cosas que más reivindicaban era la reivindicación de sus islas como un sitio para vivir y no solo como un destino de vacaciones. "Ahora hay hoteles donde antes había recuerdos", lamentaban.