El pasado 19 de mayo, el neur�logo Josep Dalmau fue galardonado con la Lecci�n Conmemorativa Jim�nez D�az, que cada a�o concede la Fundaci�n Conchita R�bago de Jim�nez D�az a una persona destacada del �mbito de la medicina o la investigaci�n biom�dica.La entrega de este galard�n es el sue�o cumplido, de manera p�stuma, por el ilustre doctor Carlos Jim�nez D�az y su mujer, Conchita R�bago. El origen de este premio est� en una historia de amor que vuelve a la memoria de la ciencia edici�n tras edici�n."En el a�o 1967 muere Carlos Jim�nez D�az y Conchita R�bago hereda una fortuna considerable con la que quiso crear algo que preservase la memoria de Jim�nez D�az", cuenta a LOC el doctor Gregorio R�bago Juan-Aracil, sobrino-nieto de Conchita R�bago y presidente de la Fundaci�n que lleva el nombre de su t�a-abuela.La Cl�nica de la Concepci�n, ahora Hospital Universitario Fundaci�n Jim�nez D�az, en 1965FUNDACI�N CONCHITA R�BAGO DE JIM�NEZ D�AZCardi�logo y subdirector del Departamento de Cardiolog�a y Cirug�a Card�aca de la Cl�nica Universidad de Navarra, resalta el papel que tuvo Cochita R�bago en la vida del insigne m�dico, investigador y padre de la innovadora Cl�nica de la Concepci�n, que hoy se conoce como Hospital Universitario Fundaci�n Jim�nez D�az."La Fundaci�n Conchita R�bago dio su primera Lecci�n Conmemorativa en el a�o 1969, el 19 de mayo, coincidiendo m�s o menos con el aniversario de la muerte de don Carlos. Se la dieron a Severo Ochoa, que era muy amigo de Jim�nez D�az. Pero Conchita no pudo verlo porque muri� unos d�as antes", cuenta Gregorio R�bago sobre el origen de estos premios que ya van por su quincuag�simo octava edici�n.Do�a Conchita y don Carlos fallecieron con tan solo dos a�os de diferencia. Ni la muerte ni la vida quiso separarlos durante mucho tiempo;s e enamoraron siendo adolescentes y desde entonces siempre fueron juntos a todas partes.Conchita R�gago, mujer de Carlos Jim�nez D�az, en 1962FUNDACI�N CONCHITA R�BAGO DE JIM�NEZ D�AZSe conocieron durante unas vacaciones de verano en un pueblo de la sierra madrile�a. Pocos a�os m�s tarde se casaron en la cripta de La Almudena de Madrid."Conchita todav�a era muy joven y no se pod�a casar. Esperaron hasta que ya fue mayor. Don Carlos era un portento: con 21 a�os se sac� una c�tedra y no se la dieron porque era demasiado joven. Al final se la sac� en Sevilla con 24 a�os".Fuese a donde fuese, su mujer estaba con �l. "Eran dos personas con una cultura impresionante, con un conocimiento de la vida muy grande. Se complementaban a la perfecci�n. �l era un fuera de serie, pero ella le dio ese apoyo constante, esa estabilidad y ese est�mulo", prosigue."�l no ven�a de una familia de m�dicos. Sus padres ten�an una tienda en Madrid y �l estudiaba en la trastienda. Luego, ellos veraneaban en dos sitios: uno era La Cabrera, donde se conocieron, que era la finca de don Carlos; y otro era Salces, que est� al lado de Reinosa, en Cantabria, de donde era la familia R�bago. Ten�an una casa en el lago y hab�a una islita con una caseta a la que se llegaba con un puente levadizo. Don Carlos levantaba el puente para ir all� a estudiar".Conchita R�bago y Carlos Jim�nez D�az en 1949FUNDACI�N CONCHITA R�BAGO DE JIM�NEZ D�AZYa casados y con la carrera del doctor encauzada, ambos idean el primer gran proyecto del m�dico. "Viajan al extranjero, don Carlos va a Alemania y se convierte en un cl�nico consolidado, que adem�s habla varios idiomas. Despu�s vuelven a Madrid y montan en la calle Granados un instituto de investigaci�n, pero les pilla la Guerra Civil y se van a Francia. Al acabar la guerra, vuelven a Madrid".A su regreso y tras mucho esfuerzo, el 1 de julio de 1955 inauguran la Cl�nica de la Concepci�n. Un centro pionero en Espa�a que aunaba la investigaci�n con la atenci�n sanitaria, algo revolucionario por aquel entonces. "El nombre de la cl�nica es por su mujer, Concepci�n. Curiosamente, a los que nos hemos formado all� nos llaman 'los conchitos'".Hoy, la cl�nica se ha convertido en el Hospital Universitario Fundaci�n Jim�nez D�az, que gestiona el grupo Quir�n Salud. A�n as�, mantiene la esencia de lo que en su d�a fue el otro gran amor del doctor."Don Carlos incluso quiere montar su casa all� y es Conchita la que le dice que no. Que ya bastantes horas se pasaba en el hospital. Entonces se mudaron y empezaron a vivir en el edificio de Pr�ncipe de Vergara, donde est� la sede de la Fundaci�n.El edificio en Pr�ncipe de Vergara 9 donde vivi� el matrimonio y hoy es de la familiaDANIEL SOMOLINOSJim�nez D�az y Conchita R�bago nunca tuvieron hijos. Con el paso del tiempo de los �xitos, fueron adquieriendo un patrimonio que legaron tanto a sus familiares como a sus proyectos m�dicos y cient�ficos.Actualmente, el edificio donde vivieron en la madrile�a calle Pr�ncipe de Vergara, el n�mero 9, es propiedad de sus sobrinos y sobrinos-nietos. Tienen una parte alquilada. Adem�s de la sede de la Fundaci�n, en la primera planta se hallaba el conocido club Alma."En esa primera planta, que son 1.200 metros cuadrados, est� la que fue su casa. Ten�an un sal�n al que llamaba el caf� donde se organizaban tertulias. La casa era un foco de cultura en el que se reun�an escritores, poetas, m�dicos, cient�ficos o toreros. Jim�nez D�az era muy amigo de Domingo Ortega y hay fotos hist�ricas en las que sale toreando con �l. Iba a las capeas que Domingo organizaba en su finca de Segovia".El doctor Jim�nez D�az viendo las obras de construcci�n de su hospitalFUNDACI�N CONCHITA R�BAGO DE JIM�NEZ D�AZAdem�s de aconsejar a su marido en todo lo que hac�a, Conchita acompa�aba a Jim�nez D�az en los viajes que ten�a que hacer alrededor del mundo. El madrile�o gozaba de un gran prestigio internacional. Fue el primer y hasta ahora �nico m�dico espa�ol que presidi� dos sociedades internacionales: la de Medicina Interna y la de Alergia.Gregorio R�bago tiene claro que esto hubiera sido m�s dif�cil de no tener al lado a Conchita. "Nos tenemos que centrar en la �poca en la que ellos est�n. Decir que detr�s de todo gran hombre hay una gran mujer hoy suena machista, pero en este caso es la pura realidad. Ella era el alter ego de Jim�nez D�az".Gregorio R�bago nunca lleg� a conocerles en vida. S� lo hizo su padre, el cirujano Gregorio R�bago Pardo, sobrino de Conchita, quien presidi� la Fundaci�n Conchita R�bago hasta que falleci� en el a�o 92. Tambi�n otro sobrino, el doctor Pedro R�bago, form� parte del Patronato; al igual que Mariano Jim�nez Casado, en su caso sobrino de Jim�nez D�az. Hoy, son los hijos de estos sobrinos los que est�n al frente de la Fundaci�n y mantienen vivo el legado familiar.