No hay más que darse un paseo en primavera por el conocido barrio de Santiago en Jerez de la Frontera, en Cádiz, para entender por qué se ha convertido con el paso de los años en uno de los barrios considerados como cunas y cumbres del flamenco. Se trata de una barriada gitana con una imponente iglesia, el antiguo Hospital de la Sangre, multitud de jacarandas violáceas y justo frente a los restos de la muralla árabe que cercó en su momento el casco histórico de la localidad. Y entre sus ilustres hijos se encuentra José Soto Soto.Pero es un nombre que si bien tiene un apellido que le emparenta con una de las sagas gitanas de mayor renombre entre los cantaores que han salido de los jereles, siendo bisnieto del legendario Paco la Luz, sobrino de Manuel Soto Monje, que inició el sobrenombre de Sordera que también llevó su hijo, Vicente Soto Sordera, José Soto Soto es una de las voces más distinguidas de España y del flamenco contemporáneo bajo otro nombre, uno más artístico y por el que es realmente conocido: José Mercé.El músico andaluz nació el 19 de abril de 1955 en una conocida familia gitana local y en un barrio en el que a pocos pasos se habían escuchado, se escuchaban o se escucharían cantes de otros artistas como La Macanita, El Capullo de Jerez, Tío José de Paula, Luis de la Pica o Fernando Terremoto o de dos personas que se convertiría en sus grandes amigos, el guitarrista Moraíto Chico y el compositor Manuel Alejandro. Era casi obligatorio que el pequeño José se metiese a cantar en el coro de la Basílica de la Merced, muy cercana a su casa. Precisamente por la patrona de Jerez de la Frontera —aunque pronunciada con el acento gaditano— es por lo que recibió el apodo que perduraría para siempre en su vida, a pesar de que en su familia le llamaban 'El Rubio'. "Fue una influencia maravillosa en mi infancia. No cambiaría mi infancia por la de un niño de hoy. Jugábamos en la calle y poníamos a funcionar la imaginación", llegó a decir sobre aquellos años en Canal Sur.Pero no tardó en descollar, y a muy pronta edad, se mudó a la capital para trabajar en diferentes tablaos con algunos grandes guitarristas como los también gaditanos Paco de Lucía o Manolo Sanlúcar. "[El flamenco] Es una forma de vivir. Yo no sabría vivir de otra. Salí de Jerez con 13 años, me vine a Madrid y es lo que sé para la edad que tengo. Es una de las mayores culturas que tenemos en este país, es nuestra música, es Marca España", afirmó en una entrevista en 20minutos."Cobraba 500 pesetas al día cantando en Torres Bermejas", reveló sobre aquella época en la que también graba por primera vez para un disco, Cultura Jonda XIV - Bandera de Andalucía. Quizá por aquella mudanza con tanta celeridad es por lo que se convirtió en uno de los mayores seguidores del Real Madrid, habiendo incluso entablado grandes relaciones con algunos de sus futbolistas como Sergio Ramos.Pero lo más curioso es que él seguiría con su trabajo en los tablaos de la capital, colaborando con la compañía de Antonio Gades, participando en la película Bodas de Sangre, de Carlos Saura, en 1981, o marchándose a Japón, donde coincidió con un Chiquito de la Calzada que iba de cantaor de fondo para las bailaoras, años antes de que el malagueño se hiciera famoso como cómico. "Aquello era otro mundo, no teníamos idioma ni nada, pero era una aventura constante", le confesó a Bertín Osborne sobre aquella etapa de su vida en Tokio.Y todo ello cuando para entonces ya había encontrado al amor de su vida. Se trata de Mercedes García, de quien dice que fue "la mayor lotería" que le ha tocado en la vida. Tanto, que aunque él apenas si tenía 19 años ya pasaron por el altar, casándose en 1974. Juntos tendrían tres hijos: Curro, Desirée y O’Hara.Sin embargo, en 1994, con solo 14 años de edad, su primogénito fallecía víctima de una enfermedad cardíaca congénita. Lo hacía, además, un Miércoles Santo, el día que había de salir de su Iglesia de Santiago el paso de Semana Santa —un misterio— al que más fervor se le tiene en su barrio de Santiago: el Prendimiento. 'El Prendi', como se le llama comúnmente. Desde entonces para él no ha vuelto a significar lo mismo.De hecho, aquella pérdida le dejó totalmente devastado y tardaría varios años en reponerse y en volver a los escenarios y a la música, si bien cuando regresa lo hace con varios discos que supondrían, consecutivamente, su ascenso a lo más alto del flamenco: Del amanecer, Aire, Cuerpo y alma, Lío y Confí de fuá. Es más, se convertiría en el primer artista gitano en actuar como principal protagonista en el Teatro Real de Madrid. Fue la época, eso sí, en la que pudo reflexionar sobre la importancia de la familia, a la que protegió, manteniéndola siempre en un lugar discreto y lejos del foco mediático.Como explican desde Vanitatis, Desirée Soto ha decidido llevar una vida completamente alejada de la luz pública, y apenas si se saben detalles sobre su vida más allá de que es madre de mellizos, así como de O’Hara Soto sí que se conocen algunos datos más, como que su carrera le ha llevado a ser profesora e investigadora, habiéndose formado en Educación Infantil, con máster en Humanidades y un doctorado en Educación centrando en la convivencia escolar y la prevención del acoso.
José Mercé, más allá de la música: de su infancia en Jerez a su trágica pérdida
El artista, que llegó a vivir en Japón junto a Chiquito de la Calzada, se casó muy joven con Mercedes García.









