Un año después de ganar el Goya, y tras una gira triunfal y un accidente, el músico presenta ‘Popular’, un disco moderno y flamenco que ha conseguido gustar a flamencos y modernos
Repiquetea la copa de cristal con sus uñas largas de guitarrista. A Yerai Cortés (Alicante, 30 años) le encanta la decoración del Botín, nos dicen al llegar. Tras ver los cochinillos y probar el jamón, propone quedarse a comer en el restaurante más antiguo de Madrid. No podrá. Una avalancha de turistas invade el local y antes de que adviertan la presencia de un real flamenco star salimos pitando a una terraza donde sirven nachos con queso naranja fosforito. Nada más reanudar la entrevista un músico itinerante se arranca con un tema de Los Panchos. “Solo falta que nos cague una paloma y acabemos todos abrazados”, bromea el músico. “Al menos hay sol”.
Cortés conserva ese aura de niño que nunca ha pedido atención, y por eso nunca ha dejado de recibirla. A los 17 años, en Alicante, con una guitarra y una melena que le llegaba por el culo, enamoró a toda una cantante venida de Madrid, de presencia imponente y voz milagrosa, llamada Tania García, La Tania. Algunos años después, en una fiesta organizada por el productor musical Javier Limón, la historia se repitió con Antón Álvarez, C. Tangana, quien tras verle tocar junto a la cantaora Montse Cortés, acabó haciendo un documental sobre su historia familiar.






