En pleno barrio de Gràcia de Barcelona, en la conocida calle Verdi, ha abierto "un espacio único en el mundo": una librería dedicada exclusivamente a la causa Palestina. El proyecto, impulsado por la Fundació Finestres y con Olivia Watson como responsable, nace en un contexto marcado por la guerra y el genocidio en Gaza perpetrado por Israel, pero también como una respuesta cultural y política ante el silencio y la desinformación. Más que una librería, "Finestres Palestina quiere convertirse en un espacio de memoria, debate y encuentro al servicio de la causa palestina".PublicidadLo explica Watson en una conversación con Públic. Su apertura es la respuesta a un acto vandálico que sufrió la librería Finestres de la calle Diputació. Según explica, la librería contaba desde hacía tiempo con una sección dedicada a los derechos humanos y a Palestina. Pero durante el verano del 2025, un individuo dañó una treintena de libros sobre Palestina. "Quisieron destruir una sección y han conseguido abrir una librería dedicada solo a Palestina", explica Watson.El resultado es una iniciativa sin precedentes. "No existe ningún otro espacio como el nuestro, especializado exclusivamente en literatura, pensamiento y cultura palestina. La cultura también es resistencia", explica Watson, que comparte la reflexión de que el hecho de abrir una librería dedicada íntegramente a esta temática ya es, en sí mismo, una declaración de principios.Con un catálogo con cerca de 4.000 obras en varias lenguas, Watson insiste en que la voluntad principal de la librería es "crear espacios donde promover la voz palestina". Por ello, gran parte del fondo literario está formado por autores y autoras palestinas, especialmente en los apartados de ficción y poesía. Pero también hay una extensa selección de ensayo escrito por autores de todo el mundo que analizan el contexto histórico, político y social de Palestina.Sin embargo, el objetivo de la librería va mucho más allá de vender libros. Watson explica que también quiere ser una herramienta de divulgación y sensibilización. "El objetivo es educar, promover la voz palestina y también dedicar un espacio al intercambio cultural", explica la responsable de Finestres Palestina, que quiere "acercar la realidad palestina a los vecinos de Gràcia y, en general, a la ciudadanía de Barcelona, a través de la literatura, el pensamiento crítico y el debate cultural".PublicidadDetrás de Finestres Palestina está la Fundación Ferrer Salat, vinculada al empresario farmacéutico y mecenas cultural Sergi Ferrer-SalatEn este sentido, Finestres Palestina no se limitará a la actividad comercial. El proyecto incluye una programación de actividades culturales que comenzará este junio con la participación de escritores y periodistas palestinos. A partir de septiembre, la librería acogerá cursos, clubes de lectura y encuentros literarios con el objetivo de generar debate y ofrecer herramientas para entender mejor el conflicto y sus consecuencias humanas y políticas.Detrás del proyecto Finestres Palestina está la Fundació Finestres -Fundació Ferrer Salat-, vinculada al empresario farmacéutico y mecenas cultural Sergi Ferrer-Salat, que preside el imperio farmacéutico Ferrer Internacional desde 1998, cuando se hizo cargo de la empresa fundada por su padre, Carlos Ferrer, que fue presidente de Fomento del Trabajo y de la CEOE durante la Transición española. Ferrer-Salat es una de las principales fortunas de Catalunya.Gràcia, un barrio vinculado a los movimientos socialesEl emplazamiento no es casual. La librería ha abierto en Gràcia, un barrio actualmente gentrificado pero históricamente vinculado a los movimientos sociales y a las causas internacionales. Watson define Gràcia como "un barrio progresista en una ciudad progresista", y asegura que han encontrado un entorno especialmente receptivo. Barcelona, de hecho, se ha convertido en los últimos años en una de las ciudades europeas donde la solidaridad con Palestina ha tenido más visibilidad, como se ha demostrado con la salida de las dos Global Sumud Flotilla o los actos del ActXPalestine. PublicidadWatson reconoce que la acogida de la librería ha superado sus expectativas. "La gente está entrando muy ilusionada", explica, especialmente personas palestinas o con vínculos familiares con Palestina, que han visto en este espacio una forma de reconocimiento cultural. De hecho, tal y como explica Watson, la librería se está convirtiendo en un punto de encuentro de activistas, lectores, personas interesadas en la situación de Palestina y miembros de la comunidad palestina residente en Barcelona.Sin embargo, la ambición de Finestres Palestina es llegar también a aquellas personas que aún desconocen la realidad del genocidio al pueblo palestino. Watson admite que la librería está despertando la curiosidad y conciencia más allá de los círculos habitualmente movilizados. Explica que muchos vecinos entran en la librería sin tener conocimientos previos y acaban comprando libros para entender el contexto histórico y político de Palestina.
La librería de Gràcia que sólo habla de Palestina: "La cultura también es resistencia"
Es la única librería del mundo dedicada sólo a la causa palestina. Con más de 4.000 títulos en varias lenguas, el espacio quiere convertirse en un punto de encuentro de activistas, lectores y miemb...









