Ya nada será igual después de lo sucedido en esta pequeña franja de tierra en Oriente Próximo desde octubre de 2023. Este territorio, último vestigio del atroz colonialismo, habitado por dos millones de personas, se ha convertido en un sumidero por el que se han precipitado todos los valores morales, sociales y políticos de acuerdo a los cuales he estado enseñando durante los últimos 25 años. Entro en la clase y no sé qué decir delante de mis estudiantes. El genocidio no solamente ha oscurecido el horizonte de futuro al privarnos de un proyecto ético universalmente compartido, sino que ha socavado el terreno sobre el que nos apoyábamos. Desconozco dónde han ido a parar tantos años de trabajo escolar defendiendo con denuedo la educación cívica y democrática. El currículo se ha convertido en un documento cínico, cuestionado por lo ocurrido y por la indiferencia generalizada que lo ha permitido. Me pregunto cuál es mi papel como profesor a partir de ahora. ¿Es todavía posible educar mientras permanecemos sumidos en la perplejidad y el absurdo? La respuesta está enterrada bajo los escombros de las poblaciones destruidas, junto a miles de víctimas inocentes.Guillermo García Domingo. MadridAbandonado por la sanidadSoy un ciudadano de Huesca al que literalmente han dejado mudo. Me extirparon la laringe y llevo 11 meses a la espera de la prótesis fonatoria. En atención al paciente me dicen que no hay otorrinos y los otorrinos, que no hay anestesistas. ¿A quién haces caso? Unos por otros, y yo sin poder articular palabra. La logopeda, ya que anteriormente sufri otro cáncer, ese en las cuerdas vocales, dijo que por las 30 sesiones de radiación mis músculos son tan débiles que no podré hablar. Así funciona la salud en Aragón. Te abandonan a tu suerte. Joan Castillo Olivares. HuescaSin futuroHay días que el cansancio es superior a mí. Tengo 23 años y me pregunto si algún día podré tener un lugar al que llamar hogar. Llevo trabajando y estudiando desde hace seis años. Aun así, no es suficiente para los caseros, porque no decidí estudiar medicina (y eso parece ser un requisito para que te alquilen un piso). Estaba mirando la cartelera y pensando en lo mucho que me gustaría llevar a mi padre al cine. O ver a mi padre en general… No entiendo este mundo en el que nos ha tocado (sobre)vivir. A veces me da mucho miedo terminar teniendo una vida como la de mis padres, siendo infeliz y sin poder viajar. Lo más probable es que mi vida acabe siendo mucho más inestable que la suya y eso me genera mucha tristeza. Qué mundo más cruel nos han dejado y qué poco nos quejamos de ello. Max Soto Mercader. MurciaSalir de la burbujaNos estamos acostumbrando a relacionarnos únicamente con personas que nos resultan confortables, a vivir dentro de nuestras propias burbujas y evitar, así, cualquier roce que nos incomode. Pero el pensamiento no evoluciona en la comodidad, sino en la diferencia, en el contraste, en la diversidad. Crecer implica escuchar ideas que desafían las nuestras, convivir con perspectivas distintas. Últimamente se repite mucho eso de “necesito gente que me sume”. ¿Qué somos entonces, hojas de Excel? No comprendo las estadísticas humanas en estos tiempos modernos.Andrea Mateos. Madrid
Ser profesor después de Gaza
Las lectoras y los lectores escriben sobre la guerra de Israel en la Franja, la sanidad pública aragonesa, la situación de los jóvenes y relacionarse exclusivamente con gente de nuestra misma ideología






