Bendita sacudida en el arte de Barcelona. Entra Valentín Roma en el Macba y Rosario Peiró en el Picasso. Coincido brevemente con ella y me recomienda el último libro de Bifo, Pensar después de Gaza. A pesar de estar con lo último de Sandro Veronesi, voy a la librería y lo compro. Y me topo con un párrafo que, a propósito del genocidio de Gaza, describe el mundo de hoy: “En el caso de Israel”, escribe Bifo, “la venganza tiene un carácter asimétrico: no se ejecutó contra los alemanes ni contra los europeos, sino contra poblaciones indefensas que nada tenían que ver con la culpa antijudía”, esto es, los palestinos, los libaneses. Y lo resume así: “Quienes sufrieron violencia ejercen su venganza contra alguien más débil que ellos”.Lamine Yamal durante el partido contra Cabo Verde BRETT DAVIS / ReutersEn el mundo de hoy, los perdedores de la globalización –algunos hombres blancos temerosos del empoderamiento femenino o de las sexualidades no heteronormativas, jóvenes precarios– se encarnizan con los más débiles, empezando por los migrantes. Es la era de los abusones que no se atreven a chistar a los ultrarricos, que, según The Economist, están emigrando más que nunca debido a la inestabilidad geopolítica: más de 140.000 millonarios en el 2025, mientras la inmigración irregular está en mínimos históricos.Es la era de los abusones que no se atreven a chistar a los ultrarricosPero a estos ricos –que hacen que en nuestras ciudades los cafés cuesten tres euros, las copas de vino diez, y la vivienda sea un activo especulativo– los abusones no se atreven a plantarles cara. Como dice Bifo, buscan venganza con los más débiles, yéndose al Parlamento Europeo a chillar: “Mándenlos de vuelta”, tras la aprobación del reglamento dedeportaciones a terceros países. Los populares al lado de neonazis y fascistas, gritando para expulsar a personas que viven y trabajan en nuestros países. Y encima con el voto afirmativo de los socialistas daneses.Quizás en su cruzada querrán echar de Francia a Kylian Mbappé o de España a Lamine Yamal. “Ignorantes y racistas”, llamó Yamal a quienes profirieron gritos islamófobos en el partido contra Egipto. Esos ignorantes del Parlamento Europeo, que nos llevan de vuelta a los horrores del siglo XX, se quedarán sin Mundial. Porque el crack de Mataró no los representa. Pero es un ejemplo para la mayoría preocupada por el esperpento de Bruselas. Somos aquellas personas que viendo jugar a la selección clamaremos: Viva la España de Lamine.