Verónica Langer publica La vida en rojo, una novela de época que, si bien nos lleva a la Viena imperial, su historia dialoga perfecto con el presente. Digno de atención es La era del diagnóstico, de la neuróloga Suzanne O’ Sullivan, escribe un ensayo sobre cómo nuestra obsesión por el diagnóstico se vuelve contraproducente. Quien quiera comprender algo de la realidad palestina, no se puede perder El librero de Gaza, de Rachid Benzine. Cerramos nuestras recomendaciones con la trepidante novela negra, Delirio, de Natalia M. Alcalde.

Verónica Langer. La vida en rojo. Hachette. 508 pp.

En la Viena imperial, culta y decadente, dos familias entrelazan sus destinos en una historia de pasiones secretas y orígenes escondidos. Entre cabarets, revueltas, amores, amistad y barricadas, La vida en rojo retrata la caída de un mundo y el nacimiento de otro en esta saga familiar, cuyos personajes ponen en entredicho su identidad. La actriz y escritora mexicana nos presenta una novela sobre la pregunta que atraviesa todo un siglo: ¿de qué lado de la historia elegimos vivir?

Suzanne O’ Sullivan. La era del diagnóstico. Ariel. Tra. María Dolores Ábalos. 336 pp.

Con rigor científico y al mismo tiempo con una gran sensibilidad, la neuróloga Suzanne O’Sullivan argumenta que nuestra obsesión por el diagnóstico nos perjudica en lugar de beneficiarnos. Es natural que, cuando sufrimos, deseemos una etiqueta clara de lo que nos ocurre, del mismo modo que anhelamos un tratamiento efectivo. Sin embargo, el actual enfoque del sobrediagnóstico patologiza la diferencia con demasiada frecuencia, aumenta nuestra ansiedad y empeora la experiencia final del paciente.