La vocación de servicio público y el afán por la representación colectiva de la doctora Elisa Gil Arribas son el resultado inequívoco de lo que ha visto desde niña. Hija de profesores, de una madre que fue concejala en el Ayuntamiento de Logroño y un padre referente en el teatro riojano, creció asumiendo esa actitud de liderazgo como delegada de clase primero, como representante estudiantil después. Esa trayectoria de compromiso culmina ahora con la Presidencia de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), convirtiéndose en la primera mujer en asumir ese puesto en más de ochenta años y en una de las personas más jóvenes en conseguirlo, con poco más de 40 años.
Está convencida de que esta rama de la medicina es clave para paliar el “invierno demográfico” y garantizar el Estado de Bienestar. Por eso, entre sus principales objetivos para estos cuatro años de presidencia es garantizar el acceso en equidad para todas las mujeres, con independencia de la comunidad autónoma en la que vivan.
La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) tiene más de siete décadas de historia y, sin embargo, usted es la primera mujer en asumir la Presidencia. ¿Qué supone para usted esta elección, además con tanto apoyo?










