"Ha pasado tanto tiempo que se me había olvidado la de gente linda que hay en Madrid. Es nuestra primera reunión, vamos a hacer que valga la pena", se dirigió Bad Bunny a las más de 60.000 personas que estuvieron en la tarde del sábado 30 de junio reunidas en el Estadio Metropolitano para disfrutar del recital del artista puertorriqueño en el marco de su gira mundial Debí tirar más fotos.En total, serán diez conciertos los que ofrezca a lo largo de dos semanas y media, pero el primero siempre es el más especial, o eso dicen. Y es que Benito (nombre de pila) recordará esta cita como "la noche en la que regresó" a una ciudad a la que llevaba sin venir desde 2019, con su X100pre tour, y donde se le echaba de menos.Gente de Madrid, pero también de Málaga, Guadalajara, Bilbao y Canarias —sobre todo del archipiélago, coincidiendo con su festividad local— aguardaron las inmediaciones del recinto desde primera hora de la mañana con emoción e ilusión de ver a su ídolo. La gran mayoría por primera vez, aunque otros como Alejandro tuvieron la suerte de verle allá por 2017 en una discoteca de Barcelona por tan solo 20 euros. Las puertas se abrieron a las 17.00 horas, pero no fue hasta las 20.04 cuando, después de una emotiva introducción de una madre hablando con su hijo sobre este fenómeno fan, Bad Bunny apareció en primera plana con un traje de color blanco y acompañado por sus músicos, la misma puesta en escena que viene haciendo en todos los conciertos anteriores. "Voy a estar aquí diez noches, así que espero que me traten bien, por favor", le pidió a sus fans tras cantar La Mudanza y Callaíta.Pitorro de Coco —junto a un solo de guitarra de Entre dos aguas de Paco de Lucía—, seguida de Weltita, Turista, Baile Inolvidable y Nuevayol, encabezaron el primer bloque del espectáculo, donde Bad Bunny mostró su faceta más elegante, actual y madura, pues todas estas canciones pertenecen a su último disco. "Tienen el poder de convertir esta noche en una mágica que no olvidaremos nunca", le aseguró el cantante a sus seguidores, a quienes no paró de agradecerles el amor, cariño y apoyo que le han brindado durante todos estos años de ausencia en España.Con Veldá abrió las puertas de La Casita, en la que estaban esperándole Ester Expósito, Ana de Armas, María León, Chiara Ferragni y los futbolistas Isi Palazón y Sergio Camello, entre otros vips, que bailaron todos y cada uno de los temas que el intérprete tenía preparados para este segundo tramo, el más variado de todo el show y para el cual se cambió de outfit, uno más casual y acorde con la estética perreadora y reggaetonera que se venía.En él presentó diferentes canciones de casi todas sus eras: Titi me preguntó, Neverita, Me porto bonito y Efecto de Un verano sin ti (2022); Si veo a tu mamá, Safaera, Bichiyial y Yo perreo sola de YHLQMDLG (2020); Mónaco de Nadie sabe lo que va a pasar mañana (2023), y Diles (2016), la canción con la que comenzó su estrellato y con la que sus fans más clásicos se transportaron a unos inicios muy añorados. Del famoso "acho PR, es otra cosa" se encargaron varios fans que él mismo eligió durante una larga vuelta por la primera fila en busca de dichos afortunados. Y no podía irse de La Casita sin antes presentar la canción exclusiva. Para ello, sacó a Myke Towers y juntos cantaron Adivino. "Otra de las superestrellas de mi tierra", fue cómo le presentó y en quién confió para dar un miniconcierto de seis temas mientras él se preparaba para cerrar esta parte con Café con Ron.A la vez que su banda tocaba Ábreme paso de Los Pleneros de la Cresta, Bad Bunny se cambiaba por última vez de localización —y de look— y regresaba al escenario principal para poner el broche final. Con su ushanka a 30 grados, interpretó Ojitos Lindos, una de las canciones más emotivas de la velada, La canción, Kloufrends y Yonaguni."Gracias por traerme de vuelta con mi música, mi esencia y mi cultura", fue el mensaje final del puertorriqueño antes de culminar su espectáculo con El Apagón, DtMF y Eoo. Un cierre con el que Bad Bunny transportó durante tres horas a todos los presentes en el Estadio Metropolitano a su Puerto Rico natal y les hizo vivir una fiesta inolvidable.