El legendario marchador andino, medalla de oro en Atlanta 96 y triple campeón del mundo, es homenajeado en la Marcha Madrid este domingo en la Gran Vía: “Hay una salida para los jóvenes, el deporte y la educación”
Ni en Quito ni en Madrid Jefferson Pérez, de 51 años, puede andar tranquilo por la calle o tomarse una gamba en un bar. Hace justamente 30 años, el atleta de Cuenca, a 2.500 metros en los Andes, fue el primer campeón olímpico de la historia de Ecuador al imponerse en los 20 kilómetros marcha de los Juegos de Atlanta. Ese día se hizo leyenda.
No hubo nadie más importante en su país durante unos años y su memoria sigue viva en España como descubre al entrar a cenar en un restaurante por Felipe II y oír al camarero preguntarle: “Pero usted es Jefferson, ¿no?”. Tres de los cuatro baristas que atendían la barra del local son ecuatorianos, parte de una emigración que en las últimas décadas ha llevado a 150.000 de sus compatriotas a trabajar en Madrid. “Durante muchas décadas la sostenibilidad de la economía del Ecuador fue gracias a nuestros migrantes”, reflexiona Pérez, que llegó a Madrid para recibir un homenaje en el Gran Premio Madrid Marcha, al mediodía del domingo en la Gran Vía, como símbolo de Latinoamérica y su atletismo. “Y aún sigue siendo un brazo muy fuerte de la estructura económica de nuestro país. Los migrantes son los campeones olímpicos de Ecuador, los verdaderos héroes”.








