Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 29 may 2026 - 08:11Un mito del deporte olímpico y mundial. El orgullo de un país. Alguien que construyó su leyenda kilómetro a kilómetro a base de esfuerzo, disciplina y éxitos. Porque lo que empezó con un niño vendiendo periódicos en las calles de su Cuenca natal, terminó con el mejor atleta ecuatoriano de todos los tiempos. Con dos medallas olímpicas, un oro –el primer metal de su país en unos Juegos– y una plata, en Atlanta '96 y Pekín '08, y tres mundiales consecutivos (2003, 2005 y 2007), Jefferson Pérez (julio de 1974, Ecuador) visita la redacción de 20minutos para repasar su brillante trayectoria y hablar del Gran Premio Madrid Marcha, donde será homenajeado."Estoy muy agradecido, muy agradecido. Porque tengo muchos vínculos con España", comenta el legendario atleta antes del inicio de la entrevista. "El primero, en el año 1999. Cuando en Ecuador entramos en una crisis financiera y tomaron la decisión el gobierno de congelar todas las cuentas de los bancos de todo el país. No teníamos dinero. Y, en Sevilla, el Campeonato Mundial repartía una bolsa de premios económicos. Entonces dije, tengo que competir porque es la única manera de salvar a mi familia", revela el doble medallista olímpico.Después, recuerda a Paquillo Fernández y su duelo en el Campeonato Mundial en París en 2003: "Fue tan hermoso porque, como Paco era el favorito, había una transmisión especial de esa prueba para España y muchos migrantes ecuatorianos lograron ver cómo pude ganar", asegura, antes de pasar al tercer punto, "la suerte de estudiar aquí" sus posgrados de Gestión Deportiva y Ciencias Políticas, en Madrid y Salamanca. "Hay muchos vínculos. Por eso creo que muchos ecuatorianos están aquí, por la oportunidad que tienen, porque somos gente trabajadora, gente honesta. Además que nuestra riqueza gastronómica y la riqueza gastronómica de España, hay muchas cosas que somos compatibles"."Nos convertimos en instrumentos para que alguien más se motive, para que alguien más pueda intentarlo"Ahora viene el cuarto, su nombramiento como embajador del Gran Premio Madrid MarchaImagínate, en 1996 gané la primera medalla olímpica de oro para Ecuador, la primera medalla olímpica de oro en marcha para toda Sudamérica. Hoy, 30 años después, tengo la suerte y el privilegio de ser premiado en una de las capitales más importantes del mundo. En particular, en el corazón de Madrid, en la Gran Vía. De manera generosa, Dios te da oportunidades espectaculares. Muy agradecido con todo el equipo que lo está organizando. Estoy muy emocionado, porque además de ser homenajeado, es un proyecto que está mostrando al mundo que, desde el corazón de una de las capitales más importantes, nace la marcha para el mundo entero.Además, España es una superpotencia en la marcha. Ahora tenemos a María Pérez, Álvaro Martín, Diego García... Antes teníamos a Paquillo [Fernández], como has mencionado, ¿por qué cree que es así?Yo comparto plenamente contigo que tienen una gran riqueza histórica. Hablamos, probablemente habrá más, pero sólo para mencionar a Jordi Llopart, Josep Marín... Esa generación que dio los primeros pasos. Luego tienes la de los primeros Juegos Olímpicos de Barcelona. Y de pronto tienes a Dani Plaza, campeón olímpico. Y tienes un Valentín Massana, campeón del mundo. Hubo una generación, luego vino otra generación. Paco fue otra generación. Y ahora estamos con otra, es decir, hay una gran riqueza. Cuando en esta eran niños, ellos ganaban campeonatos del mundo, eran olímpicos, y así sucesivamente. Todos los marchadores de hoy en día, María Pérez, el caso de Diego García... Son marchadores que hoy en día están inspirando a niños que luego también aspiren y sueñen con ser medallistas mundiales y olímpicos.Usted también ha sido inspiración, siendo el primer medallista olímpico en la historia de Ecuador, por ejemplo, para Daniel Pintado.Me invitaron a los Juegos Olímpicos de París para ser el motivador del equipo olímpico de Ecuador y, estaba dando una conferencia y saqué la primera medalla olímpica de nuestro país y la mostré. Les dije: 'Chicos, sí podemos lograrlo. Esta es la muestra de que sí podemos intentarlo. Cuando nos dan las oportunidades, somos gente de trabajo y sí podemos hacerlo'. El equipo se juntó, empezaron a tomarse fotos, a tocar la medalla... y vi sentado a Daniel. Me acerqué y le digo 'cómo estás, por qué no tocas la medalla'. Y me dijo: 'Quiero contarte una historia. En el 2008 [en Pekín], yo era un niño y mi madre me llevó al Coliseo, donde había una pantalla gigante, para ver tu competencia... Transmitían en vivo y tú quedaste en segundo lugar. La gente lloraba y mi madre estaba llorando. Yo la abracé y le dije 'mamá, te juro que yo un día voy a ganar una medalla como esa y te la voy a regalar’. Me quedé sorprendido, emocionado. Le dije: 'Sí, puedes. Estoy seguro de que puedes hacerlo'. Al día siguiente, campeón olímpico de 20km marcha en París 2024. En la línea de meta, le abrazo y, en esa complicidad de amigos, me dice: 'Jeff, ya tengo mi propia medalla para regalarle a mi mamá'. Yo no le conocía en el 2008, no sabía que hacía marcha. Pero, de manera generosa la vida me dijo: 'Vas a ganar la plata porque el saldo va a ser abono para que otro más también sueñe, para que otro más también lo intente'. Yo digo, un poco de broma, que yo no gané una medalla olímpica, yo gané cuatro: en el '96, en 2008, y las dos de Daniel Pintado también fui el abono para que pueda ganar. Entonces un poco como egocéntrico, pero al mismo tiempo como sencillo. Cómo nos convertimos en instrumentos para que alguien más se motive, para que alguien más pueda intentarlo."Nunca planeé ganar, solo dar todo mi esfuerzo, toda mi vida, toda mi alma, en la competencia"No puedo imaginar lo que fue para Ecuador verle ganar esa medalla. ¿Cómo se gestiona eso? ¿Cómo lo vivió usted?Yo me preparé de una manera extraordinaria para los Juegos Olímpicos de Atlanta, para intentar ganar. Pero todo mi esfuerzo físico, mental y emocional era hacia la competencia. Ahora, ¿qué pasa si ganas? Nunca lo planeé. Solo planeé dar todo mi esfuerzo, toda mi vida, toda mi alma, en la competencia. Pero no me puse a pensar qué pasaría si sucede, qué pasa el día siguiente, qué pasa cuando regrese Ecuador, qué pasa con la gente, cómo va a reaccionar, qué pasa con los periodistas, qué pasa con mis patrocinadores. Nunca lo planeé. Por eso dejo esta reflexión. Cuando estés peleando, luchando por un sueño, piensa qué harías, si sucede, al día siguiente. Ahí fue cuando yo tuve problemas. Porque no estábamos preparados ni la prensa, ni la ciudadanía, ni el deportista, ni mis familiares, nadie. Todos queríamos como ser dueños de ese resultado. Y mis comportamientos... Yo tenía 22 años, era un niño. Mis comportamientos muchas veces no fueron los más apropiados. Por eso, creo que me dio la vida la oportunidad de seguir intentando para luego entender que la paciencia y la sencillez deben ser parte fundamental de conseguir una medalla.Cuando habla de comportamientos inadecuados, ¿a qué se refiere?Yo tenía mi teléfono y coordinaba citas con el entrenador, con los médicos, con el auspiciante, cita con los empresarios, con las autoridades, con mis amigos. Todo. No tenía un equipo. Un día me llamó un amigo y me dice: 'Jefferson, el día sábado a la una de la tarde,mi madre quiere prepararte comida, quisiera que vengas a comer en mi casa'. Yo, encantado de la vida, por supuesto. Pero el sábado me fui a entrenar en la montaña y se demoró demasiado el entrenamiento. Regresé a las cuatro o cinco de la tarde, y les planté. Luego él me llamó y me dijo, 'mi madre estaba llorando porque tú no llegaste'.O cosas como esta. Estaba en un restaurante comiendo con mi familia. Se acercaba alguien y decía, '¿puedo tomarme una foto contigo?' Tenía 22 años. Y yo, 'estoy comiendo, por favor, déjenme comer'. Comportamientos no apropiados. Hoy en día ya lo tomo un poco más con calma y sé que es cariño. Ahora ya tengo un equipo. Ya hemos aprendido.He leído que vendía periódicos cuando era niño. Ahora somos los periódicos los que le llaman para entrevistarle.El dueño del periódico, cuando fui campeón olímpico, le fui a visitar. Y me dijo: 'Tú eras del niño que venía con tu hermano, ¿no es cierto? No has cambiado nada. Tu madre a veces venía porque no lograbas vender todos los periódicos y hacía que te diéramos una nota de crédito'. Ese señor puso una empresa que imprime en cosas, y con mi empresa, que hacemos eventos deportivos, somos sus clientes. Todos mandamos a hacer donde él. Son las cosas recíprocas de la vida. De niño, tuve la suerte de conocer los espacios más difíciles.​​Algunas personas me preguntan cómo fue mi niñez. Hoy, a la edad que tengo, te digo que fue fantástica. Si preguntas a ese niño cómo era su vida, diría que desastrosa. Mis padres me llevaban todos los días a trabajar, corría de tres a cuatro horas vendiendo periódicos a 2.500m de altura, no tenía vacaciones porque mis padres estaban ‘trabaja, trabaja’, no tenía lo suficiente como mis amigos, que van de vacaciones y luego regresan con juguetes. Para ese niño de ese momento, duro. Pero, esos aprendizajes para este hombre de este instante, espectaculares.Después, el atletismo y la marcha le encontraron a ustedMi vida ha sido una oportunidad permanente de crisis todo el tiempo... Soy ochomesino. Cuando yo estaba en la secundaria, un profesor me dice: 'Pérez, vas a perder el año'. Y no podía. Me dice, 'sí, porque tú has faltado mucho a mi materia'. La materia era educación física. Le dije: 'Yo no puedo perder, profe. No tenemos dinero para repetir. Necesito que me ayudes'. Me dice, verás, de aquí en tres meses va a haber una competencia del colegio. Si ganas, pasas el año. Y si pierdes, pierdes el año'. ¿Motivación? ¿Presión? ¿Inspiración? No lo sé. A los tres meses gané la competencia, el mes siguiente gané el campeonato nacional, y a los cinco meses gané un campeonato sudamericano. Esos momentos de crisis, esos momentos duros, difíciles, a lo mejor se transforman en una oportunidad."Mi reflexión es, ¿cuál es tu sueño y cuánto estás dispuesto a sacrificar por él?"¿Qué sintió en Atlanta '96, al escuchar el himno de Ecuador con la medalla de oro colgada del cuello?Paz, mucha paz de haber hecho las cosas correctas. Y una emoción gigantesca de que finalmente se rompió. Porque siempre que íbamos a unos Juegos la gente no prestaba mucha atención. Cuando se rompió ese celofán en el '96... Dijeron, 'podemos hacerlo'. Dos años más tarde, tuvimos el primer ecuatoriano coronando el Everest sin oxígeno. Unos años después, la primera vez que Ecuador se clasificaba para un Mundial de fútbol. Las cosas empezaron a darse a partir del '96 y eso me llena de emoción. Antes, escuchabas a los deportistas ecuatorianos decir que iban a hacerlo lo mejor que pudieran. Hoy, dicen que van a buscar ganar, que quieren ganar, que quieren estar entre los protagonistas. Hay un ímpetu y una acción irreverente, distinta, decidida a querer superarse.¿Cuál es el secreto para tener una carrera tan larga como la suya?Yo era muy disciplinado. Me cuidaba mucho, me alimentaba apropiadamente, descansaba superbién. Porque tenía claro cuál era mi sueño. Mi reflexión es, ¿cuál es tu sueño y cuánto estás dispuesto a sacrificar por él? Todo depende de cuánto estoy dispuesto a pagar socialmente por llegar a cumplir mis sueños. Hacemos esfuerzos muy grandes. Yo tengo algunos añitos, no me he casado, no tengo hijos. Es un esfuerzo grande a lo que tuve que renunciar.¿Cómo es el después de una carrera así, cuándo cuelga las zapatillas?Yo me retiré feliz. Agradecido infinitamente con todos, con Dios, con la humanidad, con mi país, con mi ciudad, con los patrocinadores. Cuando yo me retiré, me retiré feliz. Yo tomé la decisión. Me di la vuelta, no hubo nostalgia, no hubo teatro, no hubo nada. Simplemente, me di la vuelta y continué por este camino que aún no recorría."La marcha está hecha para quienes están dispuestos a generar una transformación completa en sus vidas"¿Qué le diría a alguien para engancharle a la marcha?Hay una frase que a mí me dijeron en una ocasión unos amigos entrenadores: la marcha es para aquellas personas que están dispuestas a superar el dolor y el agotamiento físico, pero, sobre todo, mental. Para ellos es la marcha. Parafraseando eso, la marcha está hecha para aquellas personas que están dispuestas a tener una preparación física y mental para buscar un equilibrio espiritual y generar una transformación completa en sus vidas. Esa es la marcha.Usted fue el primero en ganar una medalla olímpica en Ecuador, pero después han venido muchos éxitos deportivos para el país. Ahora, dos futbolistas ecuatorianos, Pacho e Hincapié, juegan la final de la Champions.Hay una división ahorita, tienen ese corazoncito dividido, si bien nosotros somos un solo paraguas llamado Ecuador. Yo creo que lo genial es cuando los vemos juntos en la selección. Estamos como emocionados, porque va a llegar este momento duro, difícil, en el que finalmente uno va a ser el campeón y el otro no, pero luego ellos se van a unir y el equipo va a estar listo para el Mundial de fútbol. Estamos con las sensaciones divididas, pero esperanzados porque finalmente nos vamos a unir y enfrentar ese Campeonato Mundial en Estados Unidos. Exactamente 30 años después de haber ganado la primera medalla de oro olímpica en los Estados Unidos. Qué coincidencias.¿Un mensaje para animar a sus compatriotas y a los madrileños a ver la carrera?Queremos hacerles esta invitación para el domingo. Va a haber medallistas mundiales, olímpicos. ¡Es totalmente gratis emocionarse, totalmente gratis llorar, totalmente gratis abrazarse! Les esperamos.Conforme a los criterios deDesirée RedondoRedactor '20minutos'Desirée Redondo es redactora de Deportes en 20MINUTOS desde 2022, aunque forma parte de la redacción del periódico desde 2018. Especializada en fútbol masculino y femenino, sigue de cerca la actualidad de la selección española femenina, además de cubrir tenis, Fórmula 1 y MotoGP. Ha participado en coberturas destacadas como los Mundiales de Qatar 2022 y Australia-Nueva Zelanda 2023, el juicio a Luis Rubiales y las Eurocopas de Alemania 2024 y Suiza 2025.