A los cuatro kilómetros de la final de los 10.000m marcha, Joan Querol había visto dos tarjetas rojas y estaba al borde de la descalificación. Desde la grada, su entrenador, Juanjo Querol, que es también su padre, le pedía que fuera más lento, pero el atleta, de 18 años, le respondió con un gesto de que lo tenía todo controlado. Al frente de la prueba, imperial, marchaba el italiano Giuseppe Diasabato, el único de los competidores que había bajado de los 40 minutos. Junto a ellos, otro español, Dani Monfort. La carrera pareció romperse. Disabato, por delante, Querol, por detrás, y Monfort, algo más descolgado. Pero en los últimos 2.000m, el valenciano le dio caza y, después de un mano a mano apasionante, alternándose la cabeza, Querol, siempre con los dos avisos a sus espaldas, se puso a marchar cada vuelta en minuto y medio —a ritmo de 3m 45s el 1.000m—, y se distanció para acabar conquistando la medalla de oro del Europeo sub-20 con una marca (39m 10,04s), que barre el anterior récord de España de Diego García Carrera, que era de 2014.

Joan Querol siempre había crecido a la sombra del castellonense Dani Monfort, el líder de su generación, que remató la final con una medalla de bronce, también por debajo de los 40 minutos, justo por delante del cuarto, otro español, Miguel Espinosa. “Dani es buenísimo, pero también es verdad que es de enero de 2006 y Joan, de diciembre. Mi hijo, además, tiene el síndrome de Asperger, y nació prematuro, con solo 30 semanas de gestación, así que su desarrollo, tanto físico como emocional, ha sido más lento. Este año ha dado un salto espectacular (ya fue subcampeón en el Europeo por equipos) y ya se han equiparado”.